Capitolio

Saber que no se sabe

Elegir mal no es tan simple como para proclamar desde los balcones del conformismo, otro de los males endémicos del país y aliado vigoroso de la corrupción: “Cualquiera se equivoca”. Esperar a que el siguiente alcalde, gobernador o presidente de la República resulte menos nocivo o medianamente aceptable, puede ser eterno.

Una elección equivocada tiene efectos a mediano y largo plazo, como la deuda de Coahuila.En México se inculcó que el Estado tenía la solución para todos los problemas; hoy, por lo visto, no la tiene para ninguno.

Y lo peor, es el responsable de muchos de ellos (inseguridad, corrupción, impunidad). Los conflictos se multiplican y el presidente Peña cada día se ve más disminuido.

Su reciente viaje al Reino Unido les significó a él y a su esposa un respiro, mas para la sociedad constituyó un nuevo motivo de agravio por su impertinencia y alto costo, cuando al país lo abaten males fabulosos.Un signo de su angustia lo dio él mismo en una gira por Jalisco, el 27 de febrero. Ese día, recibió una llamada del secretario de Gobernación a las cuatro de la mañana.

“¿Y ahora qué pasó?”, se preguntó.

Cuando supo el motivo: la captura de Servando Gómez “La Tuta”, celebró que lo hubieran despertado. Un presidente debe estar siempre alerta, incluso para lo peor. Sin embargo, Peña Nieto se preparó para ganar las elecciones como fuera, no para gobernar un país donde todo se cuestiona y el presidente dejó de tener, como en los tiempos de Salinas, la última palabra.En ese contexto de irritación social, crisis de liderazgo, violación sistemática de los derechos humanos e incompetencia gubernamental, el 23 de marzo se cumplirá el veintiún aniversario del asesinato de Luis Donaldo Colosio.

La visión del candidato presidencial de “un México con hambre y sed de justicia”, “de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla; de mujeres y hombres afligidos por el abuso de las autoridades y la arrogancia de las oficinas gubernamentales” se convierte hoy en reproche para el gobierno federal por taparse los ojos frente a una realidad lacerante. “Saber que no se sabe constituye tal vez el más difícil y delicado saber”, decía Ortega y Gasset. 


gerardo.espacio4@gmail.com/@espacio4mx