Capitolio

Reverdecer los laureles

El panismo histórico de Torreón, Saltillo y Ramos Arizpe arropó al alcalde Isidro López en su primer informe. La renovación del Congreso federal se aproxima y el PAN buscará reverdecer los laureles. En 2006, ganó cinco diputaciones de siete en los distritos 1 de Piedras Negras, 3 de Monclova, 5 y 6 de Torreón y 7 de Saltillo. Los únicos priistas en la LX Legislatura, primera del sexenio de Felipe Calderón, fueron Javier Guerrero y Jericó Abramo. ¿Se repetirá la historia el 7 de junio próximo?Frente a los primeros alcaldes panistas de Saltillo, Torreón y Ramos Arizpe, Rosendo Villarreal, Jorge Zermeño y Ernesto Saro,  López ofreció trabajar para dignificar la política. Entre ellos había también una ganadora: la diputada federal Esther Quintana, quien venció a una de las marcas del PRI: Enrique Martínez y Morales, hijo del ex gobernador y actual secretario de Agricultura, Enrique Martínez (¿futuro líder del PRI?). José Ángel Pérez, el alcalde lagunero que confrontó a Humberto Moreira en sus años de más fuerza, fue otro de los invitados.El informe resultó más ciudadano que político, a diferencia de los del PRI, como se constató más tarde en la comparecencia del alcalde de Torreón, Miguel Ángel Riquelme, quien, a diferencia de López Villarreal, recibió una ciudad en ruinas. Ambos son desde ahora, uno acaso sin desearlo y otro en ascuas, “candidatos naturales” al gobierno del estado. Coahuila es una de las nueve entidades donde no ha habido alternancia desde 1929, año de la fundación del PRI con otra denominación.Nazario Ortiz Garza, primer candidato del entonces PNR, enfrentó al revolucionario, periodista, escritor y diplomático Vito Alessio Robles, del Partido Nacional Antireeleccionista. Justamente al autor de “Mis andanzas con nuestro Ulises”, el lagunero Juan Antonio García Villa dedicó su campaña para gobernador, en 1999, cuando enfrentó a Enrique Martínez, postulado por la primera coalición formada por el PAN, el PRD, el Partido Verde y el PT.El ala ausente en el Museo del Desierto fue la del diputado Guillermo Anaya y del senador Luis Fernando Salazar. Después de fracasar en Torreón, el panismo entendió que la única manera de ganar es unido y con un liderazgo sólido. Bernardo González, sucesor de Carlos Orta en el comité directivo estatal, puede conjuntar a las corrientes y avanzar en las elecciones de junio. Una de las cartas para el Congreso es Jorge Zermeño, ex embajador de México en España.Ganar Torreón en los comicios del año pasado hubiera significado un paso importante para el PAN en su propósito de despachar en el Palacio de Gobierno a partir del 1 de diciembre de 2017. Existe la hipótesis de que el presidente Peña Nieto soltará algunos estados del norte donde la derecha ha sido siempre la segunda fuerza electoral —y en algunos casos la primera, como sucede en Baja California y Sonora— para quitarse presión.Nuevo León se ve desde ahora pintado de azul e igual pasa en Tamaulipas. Los gobernadores Rodrigo Medina y Egidio Torre son una completa nulidad. Coahuila salió de la zona crítica, pero el tema de la deuda, las trapacerías del ex gobernador Humberto Moreira, las investigaciones del gobierno de Estados Unidos que han llevado a prisión a figuras de su administración y las demandas del PAN y el PRD por la alternancia, podrían modificar el escenario. 


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