Capitolio

Rebatiña electoral

La sentencia del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) para que los militantes de un partido no puedan ocupar más de dieciséis asientos en el Congreso local, así hayan sido elegidos bajo otras siglas, es un paso contra la simulación, pues evita la sobrerrepresentación. Laactual Legislatura la componen dieciocho miembros del PRI —tres de ellos postulados en coalición por otros partidos—, dos del PAN, uno de la UDC, uno del Verde, uno de Nueva Alianza, uno del PSD y uno del PPC.


El fallo contra la resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial del Estado de Coahuila (TEPJEC), que permitía el mismo modelo para las elecciones del 6 de julio, abrirá nuevos espacios a las oposiciones más votadas, por la vía de la representación proporcional. Esta vez, si el PRI gana todos los distritos, no tendría derecho a ninguna diputación plurinominal. La lista de aspirantes por ese principio la encabezan Fausto Destenave, Marta Garay, Javier Díaz y Georgina Cano. Los tres últimos también participan como candidatos por los distritos IV, I y XV respectivamente.


En las elecciones de 2011, el PRI ganó trece distritos (de dieciséis)y obtuvo dos diputaciones plurinominales. Sin embargo, los candidatos de las demarcaciones V (Víctor Zamora), IX (Francisco Dávila) y XIV (Guadalupe Rodríguez), postulados por los partidos Verde, Primero Coahuila y Panal, también son priistas. Zamora, uno de los secretarios de Finanzas de Humberto Moreira y por tanto involucrado en el escándalo de la deuda, fue hasta hace poco líder del PRI en Saltillo y Dávila aún lo es en Torreón. Para los comicios de este año, el PRI formó la coalición “Todos Somos Coahuila” en siete distritos con otros tantos partidos minoritarios, cuatro de los cuales postularon a militantes del PRI: el PSD, a Francisco Tobías, quien, como diputado de la anterior legislatura, legalizó la deuda por más de treinta y seis mil millones de pesos, y ahora se dice expriista; el PPC, a Irma Leticia Castaño; el Verde, a Luis Gurza, hasta hace poco miembro del PAN; y el Panal, a Ana Isabel Durán. En los distritos XII, XV y XVI, que completan la alianza, los candidatos son también del PRI: Melchor Sánchez, Georgina Cano y Sonia Villarreal. El convenio de coalición parcial, aprobado por el Instituto Electoral y de Participación el 11 de abril, establece que si las siete fórmulas resultan electas, los diputados pertenecerán a la fracción parlamentaria del partido postulante.


Bajo ese criterio, el PRI tendría teóricamente doce diputados de mayoría relativa —en caso de ganar también los nueve distritos donde los partidos de la coalición apoyan a priistassegún la figura de “candidatura común”—, pues cuatro de sus militantes representarían a otros partidos (PSD, PPC, Verde y Panal). Esa maniobra le daría acceso a dos o tres curules de representación proporcional, para sumar quince, aunque en realidad podrían ser hasta dieciocho, como en el actual Congreso.


Sin embargo, el reparto de asientos podría modificarse como resultado de la reforma electoral, las negociaciones políticasy la sentencia del TEPJF. En lo sucesivo, las fórmulas electas se contabilizarán al partido en que militan —y no a otro— “para efectos de la asignación de diputados de representación proporcional”. Lo anterior significa: 1) el PRI ya no podrá ocupar más de dieciséis curules (de mayoría y plurinominales), 2) la desaparición de partidos satélite, 3) menos grupos parlamentarios en el Congreso, y 4) un primer golpe a la simulación electoral.


gerardo.espacio4@gmail.com/@espacio4mx