Capitolio

Presidencia imperial

Los temores de que el regreso del PRI a Los Pinos, tras el fracaso de dos sexenios panistas, significara también el retorno de la presidencia imperial, el centralismo y el autoritarismo, no tardaron en cumplirse.

El momento mexicano duró un suspiro: entre la firma del Pacto por México, las reformas, la portada de Time (si López Obrador era para Krauze “el Mesías tropical”, Peña era para la revista “el salvador de México”), el título de “estadista del año” y Tlatlaya, Ayotzinapa, las casas de Lomas de Chapultepec, Malinalco, Ixtapan de la Sal, la nota de The Economist sobre “El pantano mexicano” (“El presidente no entiende que no entiende”) y el oprobio internacional, mediaron apenas veintidós meses.

Las reformas educativa, de telecomunicaciones y energética, en las cuales fundó Peña su desmesurada aspiración de trascendencia histórica, devinieron en parto de los montes por la debilidad del Estado frente al magisterio, los monopolios de televisión y telefonía y el desplome de los precios del petróleo.

La reforma urgente era la del Estado, para reorganizar el gobierno, fortalecer las instituciones y combatir la corrupción.

Sin ella, todas las demás naufragaron por la falta de confianza ciudadana, de liderazgo y de sustento. Hoy, forzado por las circunstancias, el presidente pondera el Sistema Nacional Anticorrupción, promovido por el PAN.

Luis Donaldo Colosio entendía el país y el poder mejor que Peña. En su discurso en el monumento a la Revolución del 6 de marzo de 1994, dos semanas antes de ser asesinado, propuso “reformar el poder (…) para que exista una nueva relación entre el ciudadano y el Estado”.

Hoy el poder lo ejercen los partidos y los poderes fácticos, de espaldas a una sociedad crítica y demandante, la cual ya rebasó al gobierno y lo sentó (por Tlatlaya y Ayotzinapa) frente el Comité Contra la Desaparición Forzada de la ONU, en Ginebra, cuyo veredicto fue: en México la desaparición de personas es una práctica generalizada. La mayoría permanece impune y en muchos casos participan agentes de los tres niveles de gobierno. 


gerardo.espacio4@gmail.com/@espacio4mx