Capitolio

Paraíso a la mano

Para Laura y Rafael,

con afecto hermanos


Parras es un oasis; y el Rincón del Montero, su capital. Como en los últimos años, pasé con mi familia los días santos en ese remanso de paz; lo mismo hicieron legiones llegadas de La Laguna, Nuevo León, Chihuahua y otros estados, pues su encanto invita a disfrutarlo en cualquier época. Adultos y niños necesitan momentos de instrospección, convivencia y descanso.Tiempo para andar descalzos, reír, chapotear, divertirte, caminar sin prisa, charlar con tus hijos y amigos, regodearte con tus nietos y caminar de la mano de tu esposa.

Los tiempos actuales son más complejos y la competencia brutal.

Las presiones fatigan, alienan y terminan por apartar, la mayoría de las veces, de lo esencial: la vida y nuestros seres amados, los cuales siempre estarán a nuestro lado.

Por fuertes que sean los vientos, ellos son refugio, sostén y sosiego. Estos días en Parras, como otros, confirmaron en mí esa convicción. Y si el descanso se combina con oración y meditación sobre la trascendencia de la Semana Santa, tanto mejor.

En el Rincón del Montero no hay servicio de internet en las habitaciones. Lejos de ser motivo de lamento, se agradece aún más, pues le agrega valor y calidad al descanso. Para revisar correos o hacer alguna consulta por la red, había que caminar —otra cosa casi olvidada— a la administración.

Vi niños —entre ellas mis nietas Ana Cristina y Valeria— que al fracasar en sus intentos por encontrar señal, se pusieron a correr, a andar en bicicleta y a descubrir juegos reales, muchos de los cuales duermen injustamente en el baúl de los recuerdos.

El viernes tuvimos nuestro desayuno tradicional: Jesús García Garza, quien junto con su esposa, Ángeles Madero, convirtió El Rincón del Montero en uno de los mejores hoteles y campos de golf de su tipo; Gilberto Muñoz, otro empresario esforzado y de grandes cualidades, y Alberto González. Los invitados principales fueron, como siempre: la amistad, la alegría, el gusto la vida.

Se contaron anécdotas, se recordó a ex gobernadores (Óscar Flores Tapia) y a amigos comunes (Roberto Orozco Melo) y volvimos a extrañar a nuestro querido Blas Sosa, a quien le deseamos salud; a él y a Irma su esposa. 



gerardo.espacio4@gmail.com/@espacio4mx