Capitolio

Linchar en los medios II

Existe una correlación entre la política y la epidermis: a mayor democracia, mayor aguante. La política exige piel dura y estómago. Cuando algún amigo le preguntaba al presidente Miguel de la Madrid cómo había pasado el día, invariablemente respondía: “Tragando sapos”. En México, muchos políticos confunden la crítica con el linchamiento; algunos, acusados de enriquecimiento y cuyos nombres figuran en la lista de “Forbes” de los más corruptos, todavía se atreven a demandar a periodistas por “daño moral”. En el segmento de “Es la hora de opinar” dedicado a La Gran Familia, el historiador Héctor Aguilar Camín insistió en que “El linchamiento no es digno de una prensa profesional y se ha ido volviendo una especie de acto condicionado. “(…) No quisiera disculpar la responsabilidad de la autoridad, pero sí poner el énfasis en lo que hacemos en los medios”.Leo Zuckermann criticó “las columnas que van sin firma o con seudónimo. Es increíble el linchamiento, los chismes”. Muchas de esas columnas son alimentadas por políticos de fuera o dentro del poder y por las oficinas de prensa. Incluso se llega al extremo de publicar un comentario con la misma redacción y errores en espacios, periódicos y ciudades diferentes.Jorge Castañeda, autor de “La herencia. Arqueología de la sucesión presidencial en México”, advirtió que contra el linchamiento “no hay recurso moral, no hay recurso mediático, no hay recurso jurídico. (…) No tienes a dónde ir cuando deciden lincharte porque además entran en juego muchas otras cosas. (…) En varios casos hay explicaciones que las víctimas podrían dar, pero primero necesitan acceso a los medios”; en otros, no lo hacen por temor a represalias, algunas incluso “de muerte”, acotó.—Los linchamientos mediáticos siempre son malos y en este caso la autoridad lo facilitó —dijo Tello. —No —replicó Zuckermann—, lo generó: dio las fotos, las conferencias de prensa.Frente a la reacción de la opinión pública, el gobierno cambió de tono y de discurso: se suavizó, observó Tello. “Fue porque hubo acceso a los medios. Sin esos contactos, ‘Mamá Rosa’ seguiría arrestada”, aseguró el titular del programa, quien además cuestionó: “¿Qué explica ese operativo del estado mexicano? ¿Cómo es posible que manden al ejército? (…) ¿Por qué no un operativo así en el Reclusorio Sur del Distrito Federal? Se van a dar cuenta de lo mismo”.Aguilar Camín habló sobre lo difícil que resultará para la PGR probar los cargos por trata de blancas, privación ilegal de la libertad y abuso sexual contra siete colaboradores de La Gran Familia presos en el penal federal de Nayarit, los cuales “están linchados y enterrados”. “Eso no puede ser, primero tienen que venir las pruebas y luego las detenciones y las acusaciones. Volvemos al caso Cazzes, volvemos al caso Elba, volvemos a todos estos casos. La presunción de inocencia en México, bajo estas condiciones, no existe”, terció Castañeda. El panel combinó el debate con la especulación que, según Jorge Castañeda, solo anticipa la realidad: “¿Por qué subirle tanto el perfil al asunto? ¿La irrupción en La Gran Familia formó parte de un paquete cuya intención se ignora o el procurador Jesús Murillo cayó en una trampa tendida por alguien para quitarlo del cargo”?, preguntó el primer secretario de Relaciones Exteriores de Vicente Fox. La respuesta de Zuckermann fue inmediata: “El comisionado (Alfredo Castillo)”. 


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