Capitolio

Instrumento de presión

Las instituciones más confiables del país son el Ejército (62%), los maestros (56%) y las iglesias (55%), dice el Informe país sobre la calidad de la ciudadanía en México 2014, elaborado por el Instituto Federal Electoral (IFE, ahora INE) con la colaboración de El Colegio de México.

En el segundo nivel de confianza figuran ONG, organizaciones de ayuda por adicciones y vecinales, el gobierno federal, el IFE y los medios de comunicación, con puntuaciones de 31 a 40%.

El documento advierte que “Los resultados sobre el IFE y el gobierno federal son prácticamente idénticos en términos de las regiones donde confían más y menos en esas instituciones y en los porcentajes de confianza.

Ante la gran relevancia del IFE como autoridad electoral para proveer de certeza al proceso electoral, es preocupante el bajo nivel de confianza ciudadana en él”.Entre las “organizaciones con un nivel bajo de confianza”, el informe cita a los gobiernos estatales y municipales (30%); la policía registra un 22%.Le siguen los empresarios (27%), los jueces(24%) y los sindicatos (21%).

El Informe advierte que “las dos instituciones menos apreciadas de todas” son los partidos políticos (19%) y los diputados (18%). Entre sus consideraciones finales, el documento precisa que “El nivel de confianza interpersonal es bajo y también lo es la confianza en las instituciones políticas y sociales (…).

“Resulta preocupante que los ciudadanos no confían en sus representantes, los diputados, ni en los partidos políticos.

Esta falta de confianza puede llevar a un cinismo entre el electorado que deje de interesarle las elecciones como método de selección de sus representantes”.Lo anterior explica no solo el desencanto ciudadano por la democracia, los partidos, los congresos y los gobiernos, sino también la búsqueda de alternativas como la nueva constitución que promueven líderes sociales y religiosos como Javier Sicilia y el obispo de Saltillo, Raúl Vera.

El país necesita instituciones fuertes para afrontar problemas ancestrales como la corrupción, la impunidad y la falta de justicia. En esa dirección apunta el movimiento para utilizar el voto como instrumento de presión y no de aval para los partidos. 


gerardo.espacio4@gmail.com/@espacio4mx