Capitolio

INE: enemigo en casa

El linchamiento y el escarnio de figuras públicas son recursos que las sociedades utilizan para vengarse de la clase política; máxime en países como el nuestro, donde los escándalos de corrupción salpican a todos los gobiernos y partidos. Los mexicanosse sienten agraviados por un sistema donde los poderosos son intocables y la mayoría está sujeta a cualquier tipo de abuso.

Esa actitud no contribuye al saneamiento del país, al contrario, aumenta la degradación, pero mientras el gobierno siga sin entender que la mayoría de los males se origina en la ausencia de un auténtico Estado de derecho, la sociedad recelará de todo cuanto proceda del poder.

En ese contexto, las redes sociales se han convertido en un medio de movilización y denuncia eficaz contra candidatos, gobernantes de todos los partidos, líderes políticos y caciques sindicales.

La filtración de información confidencial y las escuchas con fines políticos, por intereses personales o para desprestigiar son ilegales, pero su práctica es cotidiana. Por manipulaciones de este tipo, el país supo de la relación entre Carlos Ahumada y René Bejarano; de la alianza entre el gobernador de Puebla, Mario Marín, y el empresario Kamel Nacif contra la periodista Lydia Cacho; del presunto robo de la partida secreta de la Presidencia en el sexenio de Salinas, según Luis Téllez; y de tantos actos vergonzosos más, pasados y presentes.

En el poder todos se espían entre sí, aun los militantes de un mismo partido y los miembros de un mismo gobierno.

Se graban videos y audios de opositores, periodistas, empresarios, activistas sociales, líderes religiosos, familiares de desaparecidos… de todo sujeto que represente un peligropotencial para el régimen, cuando la amenaza está en la delincuencia organizada y a veces en el sistema mismo, no en la sociedad cuya paciencia también tiene un límite.

El presidente del INE, Lorenzo Córdova, cometió un error mayúsculo al expresarse como lo hizo de Mauricio Mata, uno de los líderes de las naciones originarias. Si el INE ya estaba en el ojo del huracán, entre otras razones por no suspender el registro al Partido Verde, Córdova lo puso en peor situación por la cercanía de las elecciones del 7 de junio y por el malestar social que las envuelve. 


gerardo.espacio4@gmail.com/@espacio4mx