Capitolio

Gravedad y reformas

La revista Time, que en su edición del 24 de febrero publicó en portada al presidente Enrique Peña (excepto en Estados Unidos) bajo el título “Salvando a México”, es la misma que dos meses después (24 de abril) declaró al cineasta mexicano Alfonso Cuarón entre las 100 personas más influyentes del mundo en 2014. La lista no incluye al inquilino de Los Pinos, pero sí a tres de sus colegas latinamericanos: Michelle Bachelet, de Chile, Nicolás Maduro, de Venezuela, y José Mujica, de Uruguay.

Los infaltables son el papa Francisco, los presidentes Barack Obama, de Estados Unidos, Xi Jinping, de China, y Valdimir Putin, de Rusia, así como la primera ministra de Alemania, Angela Merkel. La revista dedica su portada a la cantante Beyoncé. Entre los líderes figuran también el futbolista lusitano Cristiano Ronaldo y el ex analista de la CIA, Edward Snowden, lo cual confirma dos cosas: 1) no todo en el mundo es política, y 2) tienen mayor credibilidad quienes practican otras artes. Por tal motivo, la réplica de Cuarón al presidente Peña por sus declaraciones a León Krauze del 26 de febrero, cuando aún tronaban los cohetes por la portada de Time, tendrá repercusiones dentro y fuera del país. En su carta abierta “10 preguntas del ciudadano Alfonso Cuarón al presidente Enrique Peña Nieto”, el director de “Gravity” advierte que su crítica a la reforma energética “no es atribuible a ‘grupos en oposición’”, sino a una verdad evidente: “el proceso legislativo y democrático de estas reformas fue pobre y careció de una discusión profunda”.

Además, “la difusión de sus contenidos se dio en el contexto de una campaña propagandística que evadió el debate público. No estoy informado porque el gobierno que usted encabeza no ha compartido conmigo —con nosotros, los mexicanos— elementos indispensables para entender ‘el alcance y del sentido de las reformas’”. Sobre la fruición por la apertura del sector, Cuarón refuta: “Es natural que una reforma energética (en un país que ha tenido esos bienes nacionalizados) cause regocijo en los mercados, pero es ingenuo el pensar que el fondo de ese reconocimiento será el crecimiento de nuestro país. Y no me mal entienda: celebro el júbilo de medio mundo siempre y cuando el principal beneficiado —económica y socialmente— sea mi país, sus ciudadanos y que su medio ambiente sea respetado a cabalidad” (alusión al fracking).

El desplegado de página entera, publicado ayer en diarios de la capital del país, es impecable. En su desarrollo, el productor aborda los temas más sensibles para los mexicanos: engaño, corrupción, favoritismo en la asignación de contratos.Como pasó en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari con reformas discrecionales “buenas para las manos privadas pero dudosas para los consumidores. “¿Cuándo bajarán los precios del gas, gasolina, combustóleo y energía eléctrica?”. La pregunta, formulada por millones de mexicanos atosigados por sistema fiscal inicuo, la recoge Cuarón y se la expone al presidente. En un contexto de impaciencia e inconformidad social por las reformas,la manipulación de las leyes secundarias y la falta de crecimiento, la epístola de Cuarón es oportuna y debe llamar al gobierno a rectificar. La actitud del guionista es plausible, pues muestra algo que muchos dicen tener solo de dientes afuera: valor civil. Por otra parte, recuerda a los políticos que existen leyes fuera de su alcance y comprensión: la de gravedad es una de ellas. Al final, todo cae por su propio peso.


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