Capitolio

Gobierno embustero

La versión de que el “gasolinazo” se aplicó en enero para que el público rumiara el coraje y asimilara el golpe en tres o cuatro meses, y para que en las elecciones del 4 de junio ya fuera cosa juzgada, es verosímil. Incluso la escasez previa de combustibles pudo haber sido provocada con el argumento de que “el producto más caro es aquel que no se consigue”.


Si Peña apareció hace dos años en cadena nacional para anunciar el fin de los gasolinazos, está obligado a dar la cara para aceptar que mintió o que su gobierno es incapaz. Las vacaciones presidenciales en medio de la tormenta no son el problema. Lo grave es la baja estima en que tiene a los mexicanos y el menosprecio que siente por su capacidad de indignación. Los idiotas creen que todos son de su condición.


En su columna del lunes en Reforma (“Ira”), Roberto Zamarripa cita a Ryszard Kapuscinski en “El Emperador” (Anagrama): “¡Cuán asombrosa fue la causa que provocó la súbita conmoción que sacudió la calle! Bastó que el Ministro de Comercio subiera el precio de la gasolina. En respuesta, los taxistas inician inmediatamente una huelga. Al día siguiente, los profesores se suman a ella. Al mismo tiempo salen a la calle alumnos de bachillerato, que asaltan e incendian los autobuses urbanos”.


El monarca etíope Haile Selassie I anuló el aumento, pero la indignación popular ya había prendido y era imposible sofocarla. El dictador fue derrocado en 1974 y un año después murió asesinado. El “Rey de Reyes” quiso antes congraciarse con los jóvenes. Trató de aplacarlos con viajes al extranjero, pero solo consiguió abrirles los ojos. Ellos precipitaron su caída.


Si la idea de anunciar el gasolinazo en vacaciones era que la sociedad lo pasara por alto, el efecto fue el contrario: la gente salió a las calles e inundó las redes sociales de improperios contra Peña. Saltillo y Torreón se unieron a las manifestaciones. El dato es relevante de cara a las elecciones de gobernador, por la participación de mujeres y jóvenes en las protestas. El propósito de asestar el golpe en enero para evitar en junio el voto de castigo, también quedó anulado. La sociedad ya no cree en embustes y hace mucho dejó de comulgar con ruedas de molino.


gerardo.espacio4@gmail.com