Capitolio

Gobernadores en capilla

Por lo menos dos ex gobernadores están en capilla: el tamaulipeco Tomás Yarrington Ruvalcaba y el coahuilense Jorge Torres López. Irónicamente, no los persigue la justicia de México, sino la estadounidense. Ambos afrontan procesos penales por lavado de dinero. El primero está acusado también por empresa criminal y el segundo por fraude bancario. Yarrington aspiró a la Presidencia de la República en 2006. Torres sustituyó a Humberto Moreira en el gobierno de Coahuila.En marzo de este año, fiscales de Estados Unidos solicitaron a México la captura de Yarrington con fines de extradición. Según la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), durante su mandato lavó grandes sumas de dinero para los carteles de Los Zetas y del Golfo. Un testigo protegido lo involucró además en el asesinato de Rodolfo Torre Cantú, candidato del PRI al gobierno de Tamaulipas, el 28 de junio de 2010. Los ex gobernadores Manuel Cavazos Lerma, actual senador, y Eugenio Hernández también han sido acusados por presuntos nexos con el narcotráfico.En junio pasado, la juez Janice Ellington declaró prófugo a Torres López, gobernador de Coahuila entre el 4 de enero y el 30 de noviembre de 2011. Además, le negó el derecho a reclamar 2.7 millones de dólares. Torres depositó los fondos en Texas, en el JP Morgan Chase, cuando era alcalde interino de Saltillo, y luego los remitió a una cuenta del Old Mutual de Bermudas, donde fueron congelados. En una reunión con ejecutivos bancarios, Torres preguntó “si era posible borrar las operaciones del sistema” para evitar el rastreo de las operaciones, dice la demanda.Javier Villarreal Hernández, sucesor de Torres en la Secretaría de Finanzas, también transfirió caudales de Texas a las Bermudas. El 17 de septiembre pasado se declaró culpable por los delitos de lavado de dinero y conspiración para transportar dinero robado en actividades de comercio extranjero. Previamente, pactó la entrega de 6.5 millones de dólares al condado de Bexar, inmovilizados desde 2012. De acuerdo con informaciones del diario San Antonio Express News, Estados Unidos investiga una red de narcotráfico y lavado de dinero que operó en Texas y Coahuila durante el gobierno de Humberto Moreira.Mientras Estados Unidos persigue y encarcela a políticos mexicanos corruptos, aquí la PGR y otras instancias se niegan a investigarlos. Excepto la ex líder del SNTE, Elba Esther Gordillo, y el ex gobernador de Tabasco, Andrés Granier, ninguno más está en la cárcel. La presión sobre el presidente Peña, por la corrupción y la impunidad rampantes, también es creciente. Para el coordinador de la Red por la Rendición de Cuentas, Mauricio Merino, “la corrupción se ha vuelto el talón de Aquiles de este sexenio” (Reforma, 28-10-14).Acción Nacional propuso un plan anticorrupción a finales de octubre, apoyado por Los Pinos. Sin tener autoridad moral —ningún partido la tiene—, el PAN trata de reparar su imagen y de encabezar una tarea omitida por los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón. El mecanismo podría reabrir casos pendientes de resolver y sentar en el banquillo a varios ex gobernadores, entre ellos Humberto Moreira, Juan Sabines (Chiapas) y Roberto Borge (Quintana Roo). El presidente necesita ganar credibilidad y una manera de hacerlo es actuar contra varios de los corruptos de la lista de Forbes. Lo de la maestra Gordillo fue venganza. 


gerardo.espacio4@gmail.com/@espacio4mx