Capitolio

Figura decadente

Junto con la elección de candidatos a diputados en trece de los dieciséis distritos, el PAN renovó la presidencia de su comité estatal el 2 de marzo. Bernardo González, del equipo de Guillermo Anaya, venció al ex alcalde de Torreón José Ángel Pérez, apoyado por el ex embajador Jorge Zermeño, por dos mil 419 votos contra mil 718. El resultado favorece las aspiraciones de Anaya de ser candidato a gobernador en 2017; en 2011 compitió contra Rubén Moreira.


González trazó sus objetivos como relevo de Carlos Orta en la presidencia del CDE: obtenerla mayoría en el Congreso local el 6 de julio, las diputaciones federales en 2015 y “prepararnos intensamente para alcanzar nuestro principal reto: ganar la gubernatura de Coahuila” en 2017. Con un padrón de cinco mil 600 militantes que por primera vez eligieron presidente de su partido y candidatos a diputados, González debe su victoria a Torreón y Saltillo.

En Monclova, bastión de José Ángel Pérez, perdió por menos de cien votos. En el proceso participó el 65% de los panistas inscritos en el padrón, depurado el año pasado tras la derrota de su partido en las elecciones presidenciales y el escándalo por la afiliación masiva de adherentes. González captó el 58% por ciento de los votos y Pérez el 42%. Este fue el único alcalde que afrontó a Humberto Moreira en su etapa de mayor fuerza. Su participación en la elección del 2 de marzo fue decorosa si se considera que su gestión terminó hace más de cuatro años.


El resultado evidencia el descontento de panistas contra el diputado Guillermo Anaya por el tipo de control que ejerce sobre el partido y su pretensión de ser candidato al gobierno por segunda vez consecutiva. La oposición al presidente de la Comisión de Seguridad Pública del Congreso federal se localiza en Torreón y Monclova. Sin embargo, en el PAN no ha surgido otro liderazgo claro y la figura de Jorge Zermeño se diluye según transcurre el tiempo.


El PRI nombró candidatos en doce distritos de dieciséis, donde a diferencia del PAN, no hubo sorpresas. Los aspirantes del listado rojo obtuvieron el 92.4% de los votos y el verde, el 6.7%. David Aguillón, líder de ese partido, informó de una participación de doscientos cuarenta mil miembros y simpatizantes. El PRI aspira de nuevo al carro completo que logró en 2011 cuando también se votó para gobernador. Sin embargo, hoy las condiciones son distintas.


Para dominar el Congreso local, el PRI teje alianzas con los partidos Verde, Nueva Alianza, Primero Coahuila, Socialdemócrata, de la Revolución Coahuilense, Joven y Campesino Popular, a cambio de diputaciones plurinominales. Así los tendría de su lado frente a un eventual avance del PAN en las elecciones distritales. Acción Nacional afronta divisiones y escándalos de corrupción, el último de los cuales involucra a figuras de ese partido y a los hermanos Bribiesca, hijos de Martha Sahagún, esposa del ex presidente Fox, por los presuntos fraudes de Oceanografía.

Por su parte, al PRI le pesa la deuda por más de treinta y seis mil millones de pesos acumulada en el gobierno de Humberto Moreira, cuyo destino aún no se conoce a ciencia cierta. El ex tesorero Javier Villarreal, operador financiero de Moreira, se entregó al gobierno de Estados Unidos el 12 de febrero para responder cargos por lavado de dinero, fraude financiero y narcotráfico. El ex gobernador Jorge Torres, otro de los protagonistas de la deuda, está prófugo de la justicia norteamericana: se le acusa de lavado de dinero, manejo de recursos de procedencia ilícita y soborno.


gerardo.espacio4@gmail.com/@espacio4mx