Capitolio

Dinastías políticas

Antes de renunciar como delegado de Agricultura —nombrado por Enrique Martínez—, Román Alberto Cepeda fue acusado de “traicionar al PRI y al gobierno del estado”. ¿La causa? “Financiar” volantes de Participación Ciudadana 29 contra el alcalde Miguel Riquelme, en los cuales se denuncia: “Alumbrado público en Torreón, el otro robo del siglo.

El cambio (…) por tecnología LED nos costará a los torreonenses casi $3 mil millones. Por cada luminaria en promedio pagaremos $50 mil, cuando su costo aproximado es de $12 mil”.

El periódico Noticias de El Sol de La Laguna fue el único que publicó la nota. Sin aportar pruebas sobre el supuesto patrocinio a una “organización propanista”, el diario tampoco se detiene para calificar a Cepeda de “vividor”: “(…) tiene años viviendo a costa del PRI y ahora (…) porque no le dieran (sic) la candidatura a diputado federal que ya creía en la bolsa, hace berrinches y traiciona a quien le ha dado de comer en la boca”.Cepeda desmintió haber financiado al organismo que preside Patricia Vargas, esposa de uno de los empresarios más respetados de La Laguna.

Vargas sustituyó a Beatriz Villarreal, cuyo hermano, Raúl, ex presidente de Lala y candidato del PRI a senador en 2000, también es objeto de una campaña en el mismo medio.Cepeda renunció a la Sagarpa para participar como aspirante al gobierno.

“Se dice que va a haber un candidato lagunero y ese voy a ser yo”, afirma. La postura constituye un desafío a la dirigencia del PRI y al gobierno del estado, cuyo favorito es el alcalde Miguel Riquelme.

Cepeda, sin embargo, piensa en una vía no partidaria: “Vamos a trabajar desde la ciudadanía (…) la democracia se tiene que privilegiar en el estado”.A Román solo le falta renunciar al PRI o ser expulsado… “por traición”, lo cual lo convertiría en víctima y le abriría una calzada para ser candidato independiente. Cepeda pertenece a una de las dinastías políticas más longevas del estado.

Su abuelo, Román Cepeda Flores, originario de Saltillo, fue el primer presidente de Lala. Ingresó al PRI cuando aún era PNR; en 1949 ganó la alcaldía de Torreón y en 1951 el PRI lo postuló para gobernador.Las fisuras en el PRI se traducen siempre en pérdida de votos, y en La Laguna ya existen varias. También en Saltillo.

Algunas son visibles, otras lo serán cuando el daño sea irreparable. 


gerardo.espacio4@gmail.com/@espacio4mx