Capitolio

Culpar siempre al jefe

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, sabe lo devastadoras que pueden resultar las elecciones de medio mandato, máxime cuando los índices de popularidad están por el suelo. Obama llegó a su última prueba en las urnas con un respaldo del 40% y un rechazo del 50%.

El 4 de noviembre de 2014, el Partido Demócrata perdió la mayoría en el Senado y redujo su presencia en la Cámara de Representantes.

Además, los republicanos ganaron también el mayor número de gobiernos estatales.La percepción de que las cosas marchan mal en Estados Unidos pudo más que los signos de recuperación: mayor empleo, menor déficit y una reducción significativa de los precios de la gasolina.

Sin embargo, ocho de cada diez ciudadanos se declararon descontentos por el estado de la economía, según encuestas a pie de urna (El País 5.11.14).

El primer presidente afroamericano vivirá en el infierno el resto de su administración.En la misma nota del diario español, Yolanda Monge escribe: “Si la victoria tiene cien padres, en este caso la derrota no es huérfana.

Cuando algo no funciona en política, no importa lo que digan las cifras, el culpable es siempre el jefe, en este caso el propio presidente Barack Obama. (…) Fue ‘su derrota más amarga’”.

A menos de dos meses para las elecciones intermedias, Peña Nieto registra los peores niveles de popularidad: el 39% lo aprueba y el 58% está disconforme con su gobierno. Los partidos de oposición —sobre todo el PAN, el cual tampoco tiene nada de que jactarse después— lo saben y actúan en consecuencia.

El tono de los spots no debe extrañar en ninguna democracia, menos en un país como el nuestro donde aún hay tantas cosas que decir, escándalos por castigar y lodo en abundancia.

Sin embargo, el PRI no arrancó en desventaja para las elecciones legislativas del 7 de junio, como el partido de Obama en 2014, sino por encima del PAN y el PRD. ¿Cómo explicarlo? El partido fundado por Calles, incluso fuera de la presidencia, siempre ha representado la primera fuerza política del país y las oposiciones no han sido capaces de articular propuestas atractivas ni gobiernos eficientes e igual se han corrompido.

Cuando la ciudadanía probó con el PAN, terminó defraudada. Habrá que medir el efecto de los spots y esperar la decisión de los electores en las urnas.



gerardo.espacio4@gmail.com/@espacio4mx