Capitolio

Conciencia ciudadana

Los partidos llegarán a las elecciones del 7 de junio en uno de sus peores momentos. El proceso es importante por su cobertura, pero sobre todo por las circunstancias políticas y económicas del país. El hartazgo social, que en algunas regiones se manifiesta en desobediencia y oposición al poder y a las instituciones, al grado de pretender boicotear los comicios, exige responsabilidad y prudencia de todos los agentes.

Sin embargo, frente a la falta de liderazgo y de propuestas, los partidos recurren a la descalificación del contrario, como si todos no lo estuvieran ya por sus conductas.

El primer domingo de junio, más de 83 millones de mexicanos podrán votar para nombrar Congreso federal.

Mientras mayor sea el número de hombres y mujeres que acudan a las urnas, mejor será para el país y para la democracia, pues un sistema equilibrado permite una participación más amplia de la sociedad en la toma de decisiones y, al final, en su propio bienestar.

El abstencionismo, además de encarecer las elecciones, solo sirve a los partidos y a sus burocracias: aumenta su poder y nutre sus finanzas.En la misma jornada, en 16 estados se elegirán nueve gobernadores, cerca de 900 alcaldes, legislaturas locales y delegados en el Distrito Federal.

No es que en el pasado la opinión sobre los partidos fuera distinta.

El desencanto creció porque las alternancias, a escala federal, estatal y municipal, generaron frustración en lugar de optimismo y esperanza. Mucha de esa desilusión es atribuible al PAN, por incumplir sus promesas de cambio y para combatir el mayor de los males del país: la corrupción.

La pregunta de por quién votar se repite en las mesas familiares, en los cafés, en los centros de trabajo, en los medios de comunicación.

No por falta de opciones, pues diez partidos nacionales y otras formaciones locales se disputan los más de dos mil cargos en juego. Al contrario, se debe al exceso de siglas, a la escasez de contenidos en sus mensajes para conseguir el voto y a los escándalos previos a las campañas. Hacen falta mucho más que spots para persuadir a la ciudadanía de sufragar.

Es necesario hacer fila en las casillas para tener una mejor Cámara de Diputados y autoridades locales sujetas a la ley y no solo a su arbitrio. 


gerardo.espacio4@gmail.com/@espacio4mx