Capitolio

Cómplices del poder

En un país donde la riqueza se concentra en pocas manos y los pobres crecen por legiones, la corrupción no solo envilece la política, sino también la justicia. La matanza de veintidós civiles en Tlatlaya, por militares, fue encubierta por el gobernador del Estado de México, Erivuel Ávila (PRI).

En Guerrero, Ángel Aguirre (PRD) hizo la vista gorda tras la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa. Ninguno ha sido procesado.Una investigación del New York Times reveló que el ex gobernador de Oaxaca, José Murat (PRI), su hijo Alejandro, director de Infonavit, y otros familiares, adquirieron departamentos de lujo en Nueva York, Florida y Utah, a través de empresas fantasma.

El reportaje del NYT coincidió con una información de El Universal según la cual Murat puso en venta su jet en un millón de dólares.Hasta hoy, el único ex gobernador preso por corrupto es Andrés Granier, de Tabasco.

Su situación no responde a un acto de justicia, sino a la circunstancia política: el PRI perdió las elecciones hace dos años y su sucesor, Arturo Núñez (PRD), abrió la caja de Pandora. Para la revista Forbes, Granier es una de “las diez personas más corruptas de México” de 2013.

En la lista figura también la ex presidenta del SNTE, Elba Esther Gordillo, encarcelada por lavado de dinero y defraudación fiscal.La mayoría de “los diez más corruptos” son ex gobernadores, todos del PRI.

Además de Granier: Tomás Yarrington (Tamaulipas), por crimen organizado y lavado de dinero; Humberto Moreira (Coahuila), por la deuda de 35 mil millones de pesos y por hundir al estado en la “peor crisis” de su historia; Fidel Herrera (Veracruz), “por presuntas conexiones con el grupo delictivo de Los Zetas”; y Arturo Montiel (Estado de México), “por la posesión de mansiones millonarias y transacciones bancarias en México y Francia”.Raúl Salinas, el más prominente de la nómina de corruptos, fue absuelto por el delito de enriquecimiento ilícito.

El secretario de un juzgado ordenó la devolución de dinero y propiedades por más de 220 millones de pesos.

El senador Alejandro Encinas declaró sobre el caso del hermano incómodo del ex presidente Carlos Salinas: “Es el ejemplo vivo de la impunidad y de cómo el poder no olvida a sus cómplices y los perdona”. 


gerardo.espacio4@gmail.com/@espacio4mx