Capitolio

Bribonadas verdes

En un país de leyes y genuinamente democrático, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) ya habría perdido su registro por desacato y por tramposo.

El Verde (por fuera, corrupto por dentro) era hasta hace poco un partido entre tantos, creados para vivir no del gobierno, sino de los mexicanos laboriosos. 

El PT fue apadrinado desde el poder por los hermanos Carlos y Raúl Salinas; Movimiento Ciudadano, por el ex gobernador priista Dante Delgado; el Panal (por las mieles del presupuesto) o Nueva Alianza, por Elba Esther Gordillo; y el PVEM, por Jorge González Torres, yerno de Emilio Martínez Manautou, presidenciable a finales de los sesenta, y padre del “Niño muerde”.

Todos ellos son millonarios.Al Verde le llegó la hora de pagar por tantos abusos. Justamente por burlar la orden de retirar su propaganda engañosa y melodramática de los cines, en la cual presume supuestos compromisos cumplidos —otra vez, con dinero del erario—, sin decir pío del mal de males del país: la corrupción, la Comisión de Quejas del Instituto Nacional Electoral (INE) propuso al consejo general multarlo con treinta y cinco millones de pesos, y a sus cómplices (Cinemex y Cinépolis) con siete millones de pesos cada uno, también por desobediencia.

Acostumbrado a mentir impunemente y a transgredir la ley sin ser llamado a cuentas —más ahora, por su sociedad con Peña Nieto, quien, dice, le debe la presidencia—, el Verde puso el grito en el cielo por la sanción, la cual deberá ser ratificada por el INE en su sesión del viernes próximo.

El coordinador de los diputados verdes, Arturo Escobar, culpa a los siete partidos que abandonaron la sesión del Instituto, el 18 de febrero, de las faltas cometidas por ellos, en su prisa por conseguir votos a través de las pantallas.

La reacción del PAN, el PRD y los otros cinco partidos que pusieron en jaque al INE por las bribonadas del Verde y sus enjuagues con el PRI, fue tardía, pero llegó.

El Instituto y su presidente, Lorenzo Córdova, actuaron por presión, pero si lo hicieran apegados a derecho y sin contemplaciones para ninguna fuerza política, el país podría librarse de por lo menos seis membretes. También se ahorraría vergüenzas y varios miles de millones de pesos. 


gerardo.espacio4@gmail.com/@espacio4mx