Capitolio

Braulio: la última batalla

Una forma de honrar a Braulio Manuel Fernández Aguirre “sería beneficiando al pueblo de Coahuila”. Dolores Padierna (PRD) cerró así su intervención en el homenaje luctuoso al político lagunero, el 17 de febrero, en el salón de plenos de la Cámara alta. Hilda Flores (PRI) iba a ser la única oradora, pero Héctor Larios (PAN) y Juan Flores (PVEM), además de Padierna, pidieron participar.

También lo hicieron Roberto Gil, presidente de la mesa directiva, y Emilio Gamboa, coordinador de la bancada del PRI, quien ofreció el apoyo del Senado a la familia Fernández Murra —presente en la ceremonia— “(por) si tuvieran algún problema”.

En política, el mensaje trasciende las palabras. “(Braulio y yo) hicimos un pacto, una alianza de trabajo conjunto por nuestra tierra y decidimos siempre trabajar unidos, y así lo hicimos”, expresó Hilda Flores. Larios dijo que Fernández separó su actuación de cualquier conflicto de interés, y siempre se preocupó por los problemas de Coahuila y La Laguna.

Antes, Padierna había osbervado: “(Braulio) siempre quiso enseñar con el ejemplo y demostrar que la política es una noble tarea. (…) creció y se formó en el trabajo arduo y la eficiencia, tarea que se pudiera complementar con su dignidad y su responsabilidad”.

“La mayor lección que Braulio Fernández nos dio a todos fue su sencillez”, dijo Larios. “Nunca buscó protagonismos (...). Su coordinador de asesores (…) ha escrito que don Braulio le decía:‘Ahora la moda en política es empezar a tirar golpes a diestra y siniestra, meterse en todos los temas, hablar de todo y saber de nada’. Braulio (…) supo elegir sus batallas y dar tiros de precisión, como el decía. (…)a México (…) le hacen falta más generaciones inspiradas en su entrega y más seres humanos como él”.

Flores, con quien Fernández reflexionó sobre el enrarecido ambiente político de Coahuila, lo recordó desde esa perspectiva: “Tenía oídos sordos ante la provocación, evitaba confrontarse y favorecía la concordia. Nunca lo escuché decir una ofensa ni profesar un insulto. (…) Muchas cosas mundanas dejó de lado por su vocación: la política. (...) Coahuila pierde a un gran político”.

Antes de morir, el 12 de febrero, Braulio había decidido librar una última batalla política;no para él, sino por Coahuila. Y como al Cid Campeador, quizá Dios le conceda ganarla. El espacio se agotó, mas no el tema.

 

gerardo.espacio4@gmail.com/@espacio4mx