Capitolio

Aplanadora neutralizada

El primer encuentro de la nueva legislatura con el gobernador Miguel Riquelme, el 1 de enero, resultó inusualmente áspero. No era para menos, la aplanadora del PRI, que aprobaba sin chistar las iniciativas del ejecutivo de turno, había sido neutralizada en las urnas por una ciudadanía harta de un Congreso que en 2011 llegó al extremo de legalizar una deuda superior a los 36 mil millones de pesos, contratada a sus espaldas, y en los seis últimos años se negó a investigarla.

El PAN y UDC afrontarán desde el Congreso al gobierno de Riquelme para tratar de acotarlo, abrir temas polémicos como el de la deuda y promover reformas de carácter ciudadano relacionadas con el Sistema Estatal Anticorrupción, entre otras. También buscarán incidir en el electorado para los comicios locales y federales del 1 de julio.

El coordinador de la fracción parlamentaria del PAN, Marcelo Torres, planteó la relación del primer Congreso de mayoría opositora con el ejecutivo en los siguientes términos: “(no) permitiremos que a esta legislatura se le debilite, amordace, menosprecie o manipule por prebendas del PRI gobierno, cada vez más corrupto, cínico e inmoral. Nunca más un Congreso coahuilense volverá a dar la espalda a la sociedad”.

Emilio de Hoyos (UDC) advirtió que si el gobernador Riquelme apuesta a una legitimación democrática, escucha a la ciudadanía y procesa y castiga los múltiples delitos cometidos durante los últimos dos sexenios, hallará “la disposición para dejar de lado nuestras diferencias y sumar nuestras coincidencias”.

Tras escuchar el posicionamiento de los diputados, Riquelme dijo que mantendría el “discurso republicano” que había preparado y ofreció su “total disposición para intercambiar argumentos y razones. En las iniciativas de ley que propongamos en el marco de un debate plural, en donde se anteponga el bienestar presente y futuro de la población, siempre por encima de cualquier interés partidista o de grupo”.

Un día después, reconoció la necesidad de “adecuarnos a las circunstancias, no podemos empezar bélicos ni (…) declarar la guerra política al interior de una de las instituciones”, pues de lo contrario “tendremos paralizado el Congreso y la labor legislativa”.


gerardo.espacio4@gmail.com