La energía de Baker

¿Cómo va la reforma?

Bien encaminada… con algunas acotaciones. Así fue el espíritu de los comentarios de los oradores y panelistas que participaron en el Tercer Foro de Estrategías Energéticas, que tuvo lugar el 18 del mes en curso en un gran salón del hotel María Isabel.

Éramos más de 500, casi todos euromexicanos. Pocas mujeres. Estábamos muchos business people y los ubicuos seguidores del ecosistema energético, abogados, lobbystas y consultores, entre otros. También estaban algunos técnicos de la industria, académicos y periodistas (por la importancia de su vocación como los intermediarios entre los oradores y el público, hubiese sido conveniente que a los periodistas los hubieran sentado en la primera fila, no en la última).

El programa anunciaba la presencia de funcionarios de altísimo nivel de la Secretaría de Energía y la  Comisión Federal de Electricidad.

Pero no participaron funcionarios de Hacienda y tampoco muchos de las dependencias de tres iniciales: CRE, FMP, CFC, PMI o PEP. Pero también figuraban expertos de mucho colmillo juntos con otros de reciente cuño.

Tres intervenciones me llamaron la atención: un servidor público de alto nivel, quien rompió el protocolo y no solo declaró abierto el foro, sino que habló de temas sustantivos, como flexibilizar algunos conceptos.

Anotó que en los bloques de extracción el operador va a gozar derechos comerciales para toda la columna geológica, no como antes, hasta el nivel de las reservas probadas. Así que, como ponente de facto, debió de haber sido tratado como los demás oradores, obligado a responder las preguntas entregadas por escrito del auditorio. Lo que hizo fue leer su texto, posar para la foto y marcharse.

La intervención de Cintia Angulo, directora general de Alstom en México, fue llamativa por la pasión de su exposición. “¿De qué clase de reforma eléctrica estamos hablando cuando el principal actor ajusta sus precios por instrucciones políticas? ¿Qué significa competencia en tales circunstancias?”.

A Juan Carlos Zepeda, comisionado presidente de la Comisión de Hidrocarburos (CNH), se le hizo la pregunta que todos teníamos en la mente: ¿cuáles son las lecciones de la Ronda Uno? Entendíamos que el uso de la palabra lecciones era con la conciencia de que algo no nos fue bien, solo que no era nada clara la naturaleza de este algo.

Señaló que la primera lección es que sí se pudo. Se pudo cumplir con un largo y complicado proceso en el cual la comisión, en nombre de la nación, logró licitar bloques petroleros en acato a una normatividad transparente. Aludió a la cautela natural de las petroleras en condiciones de precios bajos.

Mencionó que en un par de casos algunas reglas de la licitación habían dificultado la integración de los consorcios. Dijo que se van a flexibilizar algunas reglas en las próximas rondas, y anotó que las autoridades de Hacienda están evaluando lo conveniente en materia de regalías.

No era de su competencia institucional comentar que las autoridades hacendarias harán sus cálculos para evitar que el pueblo pudiera acusarlas de malbaratar el petróleo del país. Se conjura la imagen de una nación tratada injustamente por empresas petroleras e intereses extranjeros.

El director de la revista Energía a debate, David Shields, que también fungió como el maestro de ceremonias del foro y moderador de dos sesiones, nos informó que próximamente se subirá material del evento en su portal.

La pregunta original de cómo va la reforma seduce: nos hace suponer que se han tomado todas las medidas para que haya un impulso fuerte y amplio a la economía, junto con mercados abiertos y regulados.

Pero se sabe que muchas de estas medidas ni se han contemplado, como la de dar discrecionalidad a la CNH en el caso de un empate técnico, como ocurrió en las propuestas del bloque siete en la Ronda 1.1. Para ello, sería necesario liberar los comisionados de la cultura corrosiva de la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos (LFRSP).

En fin, tanto los business and technical people como los periodistas y consultores salimos del evento seis horas después con más inquietudes de las que habíamos tenido al entrar. Pensado así, el foro cumplió con una urgencia social coyuntural: sembrar inquietudes, no aplacarlas.

El tema del foro, la reforma energética, tiene sus aristas sentimentales e históricas. Se trata de la nación, ese ente ficticio (o virtual) que no nada más  impide que se explote la riqueza petrolera del país, sino ejerce el papel de ser propietaria de los datos que genere la persona moral que tenga autorización o contrato de la CNH.

Por ello, no se puede desligar dos aspectos: la preocupación por no malbaratar el petróleo de la “narrativa petrolera nacional” en la que todavía hay resabios que datan desde la época de la Expropiación. 


g.baker@energia.com