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Un cuento fiscal para diputados y senadores

Érase un lugar de justos o de vengadores, como quiera calificarlos. Donde el pueblo también tenía poder y en el que la democracia se modificó. Sucedió entonces que…

 

En Asamblea extraordinaria, después de saberse los resultados de las votaciones para aprobar la reforma hacendaria, los ciudadanos de ese país se reunieron virtualmente  y decidieron de manera unánime, durante 5 minutos, aceptar otra iniciativa referente a lo mismo. Se trata de la nueva implementación de agregar un impuesto especial para todos aquellos que dieron el sí a dicha reforma. La cual se denomina: para los que votan en contra del pueblo.

 

Diputados y senadores a los que se les asigna este gravamen, se encuentran contrariados, ya que nadie les dijo de la nueva legislación, que permite que los ciudadanos expidan acuerdos legales hacia los congresistas, todo esto como medida para que ellos no se sientan impunes, todos poderosos y actúen en contra de quienes los han elegido.

 

Y como no había manera que pudiera anular la nueva reforma hacendaria, ni tampoco los impuestos a quiénes la aprobaron, ambos bandos se sintieron traicionados, aunque con la diferencia de que los del pueblo tuvieron la oportunidad histórica de réplica, de tan agravantes decisiones.

 

Desde entonces, los que tienen que pagar impuestos; ciudadanos y los del congreso, ya casi no tienen diferencias, porque sus niveles de vida  son semejantes, ya que se les ve parecidos con el tipo de ropa, carros , casa , los viajes que hacen, los doctores que consultan y hasta sus hijos coinciden en escuelas públicas o privadas de medio pago. Es que con todo lo que tienen que pagar de impuestos, ya se hicieron de la clase media y luego después, ante tanta carga fiscal, quizá serán más pobres que medios.

 

Con esto hubo un cambio en la política, pocos querían ser diputados y senadores, mejor hicieron negocios desde la administración, que eso sigue haciendo ricos.

 

Todo siguió su curso, pero al menos el pueblo respiró mejor, sabiendo que cada vez hay menos privilegiados y que ahora se piensa qué hacer con los que hacen negocios desmedidos en la administración pública.