Garra de León

:Los priistas se siguen uniendo pero en contra de su dirigente estatal. Santiago García dejó un muy mal sabor de boca el pasado sábado en donde convocó solo a los que quiso y a los que hasta cierto punto le convenía que estuvieran a su lado.

 

:Mucho se presumió la reunión que tendría con los priistas para hacer un llamado de unidad en lo que él llamó, la reconstrucción del PRI rumbo al 2018. Santiago García juró y perjuró que no excluye a ningún grupo ni a ningún liderazgo pero al final fue lo que terminó haciendo el pasado sábado.

 

:No estuvo Roberto Vallejo de la CNOP, ni Hugo Varela de la CTM. Tampoco estuvieron ex candidatos como José Ángel Córdova o Johan Dávalos. Solo fueron convocados aquellos afines al proyecto de Santiago García, de Gerardo Sánchez y de Bárbara Botello. Aquellos que no iban a cuestionar y solo iban a escuchar y aplaudir. Aquellos convencidos de que la derrota del 7 de junio fue casualidad y que están convencidos de que se podrán levantar para el 2018. Aunque la realidad, sea muy distinta.

 

:El PRI no tiene el camino fácil para el 2018 y en realidad lo saben. Tienen muy poca presencia en el Estado y en León, la ciudad más importante, no ganaron nada.

 

:Algunos como Aurelio Martínez y Francisco Arroyo, fueron claros al señalar que los delegados del CEN, Fernando Moreno Peña y Marcelino Bravo, vendieron la estructura de movilización del PRI en León y otros municipios como Celaya donde parecía contundente en triunfo de Fernando Bribiesca. Afirman que con ayuda de Santiago García y de Jaime Martínez Tapia acabaron hundiendo al PRI el pasado 7 de junio porque así les convenía a sus intereses. Dicen que esto ya lo sabían los priistas y ante la traición, prefirieron mejor no salir a votar.

 

:Es una versión que se dio desde el día de las elecciones y que viene tomando fuerza, aunque nadie ha mostrado pruebas contundentes. Lo que sí es contundente, es que muchos priistas esperarán a finales de agosto cuando ya se tenga un nuevo presidente nacional en el partido, al que se le pueda pedir que quite de una vez a Santiago García de la dirigencia estatal.

 

:Y es que los priistas están convencidos de que si Santiago García se queda hasta el 2018, volverán a operar solo para unos cuantos. Claro ejemplo, fue la repartición de plurinominales en el Congreso del Estado, donde Santiago fue el primero en asegurarse lugar y le siguieron los cercanos a Gerardo Sánchez.

 

:Eso sí, también ellos tienen su versión y ayer, el senador Gerardo Sánchez precisamente, salió a culpar de la derrota el Gobierno del Estado y fueron insistentes en la versión de que el gobernador Miguel Márquez operó para que los priistas tuvieran malos resultados.

 

:Aunque ahora, el priista también dio el nombre de Álvar Cabeza de Vaca y pidió que se le retire del cargo por haber metido las manos en las elecciones. Y aprovechó para pedir a los alcaldes electos a que no acudan a las capacitaciones que ofrece el nivel estatal, como sinónimo de inconformidad por la operación del 7 de junio.

 

:Total que el proceso post electoral sigue repartiendo culpas en el PRI y ya veremos hasta cuándo sana la herida. Que para algunos, será cuando Santiago García salga por la puerta del CDE y deje el camino libre para un nuevo delegado en funciones, que sume y no divida. Ya veremos.

 

:Por lo pronto, en el PAN están a la espera de que entre hoy y mañana el Comité Ejecutivo Nacional apruebe la convocatoria para la renovación del dirigencia estatal y puedan llevar a cabo las elecciones junto con el CEN.

 

:Y aunque el gobernador Miguel Márquez no ha aceptado sus preferencias hacia ninguno de los contrincantes aunque bien se sabe que respalda en gran medida la permanencia de Gerardo Trujillo, fue muy claro ante la postulación del diputado local electo, Ricardo Torres Origel.

 

:Con un “Torres Origel se destapa para todo”, el Gobernador dejó entrever que el diputado electo, será el último al que apoyará. Y es que en efecto, Ricardo Torres Origel no solo levantó la mano en los mismos días para ser dirigente estatal, sino que también pretendía coordinar la bancada del PAN en el Congreso pero eso sí, ese lugar lo tenía más que asegurado y ganado, Éctor Jaime Ramírez Barba del que no se duda el empeño que pondrá.