Garra de León

:Finalmente Bárbara Botello logró dejar en la Presidencia Municipal a quien ella quiso. No importó qué tan sucio se tuvo que jugar, cuántas traiciones y desencuentros hubo, ni cuánta división dejó. Mucho menos, si tuvo que aliarse con el enemigo para salirse con la suya. Octavio Villasana tenía que ser alcalde interino.

:Y es que apenas unas horas antes de que el viernes se aprobara el cambio de Alcalde, todo parecía que sería Luis Fernando Gómez Velázquez la propuesta pero prefirió ser leal al barbarismo y dejar de lado la posibilidad, tal vez única, de sentarse en la silla presidencial de León.

:Los ‘rebeldes’, que no se unieron a la idea de permitir que Bárbara Botello mandara desde su casa, (léase los priistas Aurelio Martínez, Alejandro Kornhauser, y los verde-ecologistas, Eugenio Martínez, Beatriz Manrique y Miguel Ángel Balderas), pretendían que el interinato lo asumiera Luis Fernando Gómez Velázquez pero le pusieron una serie de condiciones el jueves por la noche. La principal, sacar del Gobierno Municipal a todo aquel barbarista que por lealtad fuera capaz de hacer lo que la ahora ex presidenta pidiera. Entre ellos, el tesorero Roberto Pesquera; el director de Desarrollo institucional, José Cruz y el secretario particular, Chavita Ramírez, y por supuesto, el director de Obra Pública, Pepe Martínez.

:Pero además, pidieron que el Secretario del Ayuntamiento fuera el regidor Alejandro Kornhauser. Luis Fernando dijo que lo iba a pensar toda la noche y se comprometió a dar una respuesta el viernes por la mañana. Nunca marcó. Eso sí, lo de Kornhauser lo descartó desde el mismo jueves en donde aseguró que su apuesta era Denny Méndez, director de Gobierno.

:Pero Denny, es otro de los más cercanos y leales a Bárbara Botello, incluso el pasado jueves tuvo el más reciente desencuentro con Eugenio Martínez y Alejandro Kornhauser, por haber avalado el proyecto de la autopista León-Salamanca sin cumplir con el acuerdo de Ayuntamiento que horas antes se había firmado y que al no cumplirse, puede incluso caer en una ilegalidad, pues los integrantes del cabildo ni siquiera estaban enterados.

:Así que Luis Fernando prefirió no aceptar la propuesta del grupo que se le reveló a Bárbara Botello y prefirió dejar de lado la aspiración de sentarse en la silla presidencial. Por cierto, esa versión que manejó un medio de comunicación de que Eugenio Martínez condicionó declinar a la alcaldía por la Secretaría del Ayuntamiento, parece ser solo una más de esas anécdotas que ese medio se saca de la manga. Esos acuerdos, según el propio Eugenio y Luis Fernando, nunca se dieron.

:Otros de los cambios de último momento, fueron las presiones a los hermanos Zúñiga. María Esther Zúñiga del PRI y José Luis Zúñiga del Panal. Apenas el jueves estaban con los antibarbaristas y el viernes por la tarde tuvieron que cambiar de bando. Una de las presiones fue para María Esther alias ‘La Chata’, a quien Bárbara le recordó que su hija trabaja en el Municipio y que podrían ayudarla a lograr una diputación local. Así que accedió y le dio su voto a Villasana.

:Mientras que Aurelio Martínez, dice estar a la espera de si lo quitan de la dirigencia municipal después de haber sido desleal al barbarismo y lanzarse como la segunda propuesta, dividiendo al PRI. Y es que el delegado Marcelino Bravo estuvo en primera fila y vio el espectáculo. Aquí ya le habíamos mencionado que los delegados sí estaban analizando el cambio de Aurelio Martínez de la dirigencia municipal del partido. Y ‘El Chachis’ fue claro ‘seguramente me van a correr, por no votar por Villasana, estoy advertido’, dijo. Ya veremos si hay consecuencias o no.

:Lo que sí sorprende es que a los integrantes de cabildo no se les ha convocado a una reunión con el nuevo Presidente Municipal, por lo menos para saludarse. Nadie sabe cómo van a trabajar. Alejandro Kornhauser se adelantó y pidió una reunión con él, la pactaron para hoy a las 2:00 de la tarde, pero de último momento se la cancelaron ayer por la noche, le dijeron que podría ser mañana pero no le dieron ni siquiera una hora.

:Ya veremos también cómo es que Octavio Villasana maneja las presiones de los panistas, porque sin duda, aunque Miguel Salim pactó la alianza con Bárbara Botello para que fuera él quien llegara, por otro lado los regidores también reciben órdenes de Alfredo Ling, quien no quitará el dedo del renglón hasta que por lo menos Roberto Pesquera se vaya de la administración. Así que ya veremos ahí qué tanto le prometió Bárbara a Salim ¿habrá sido la cabeza de Pesquera? Eso sí, Villasana tampoco puede cortar de tajo las exigencias de los panistas, porque como sea, no puede olvidar que fue gracias a ellos que llegó a ese punto. Increíble pero cierto, así es la política, por la ambición hasta te puedes aliar al enemigo.