Garra de León

: Los líderes de la coalición PRI-Verde-Panal se reunieron ayer por la tarde en Celaya para definir quién será finalmente el abanderado para la Presidencia Municipal. Y después del estira y afloja, al parecer acordaron que lo mejor es apoyar a Fernando Bribiesca.

: Aunque todavía siguen pesando los nombres Vicente Fox y Marta Sahagún, hasta cierto punto también dan peso en ciertos sectores. El PRI insistía en que la mejor opción era el empresario constructor Julián Malo, al que defendían como la mejor opción para la Presidencia Municipal de Celaya. Mientras que el Partido Verde afirmaba que la mejor opción estaba entre Fernando Bribiesca y el ex procurador de Justicia, Felipe Camarena.

: Aunque al parecer, al final pesó más el nombre de Bribiesca y el proyecto que podría encabezar. Es una imagen joven y fresca que puede ser muy atractiva para estas elecciones. A Felipe Camarena le podrían dar un distrito local.

: Con esto, podría mantenerse la coalición PRI-Verde-Panal que en los últimos días seguía tambaleándose. Recuerde que el líder del Panal ni siquiera se paró en la presentación del candidato de León, el doctor José Ángel Córdova Villalobos. Tenían todas sus fichas y todas sus amenazas en que si no iba Briebiesca, simplemente abandonaban la alianza. Aunque claro está en que quienes más perdían eran ellos. Solos difícilmente llegarían a una buena posición en las próximas elecciones.

: Por cierto, el candidato a tercer regidor por la planilla del PAN, Fernando Zermeño Padilla y su familia, terminaron ventaneados ayer en la comisión de Desarrollo Urbano por una solicitud de cambio de traza que bajita la mano, esperaban que nadie se diera cuenta de los beneficios que en un juego de palabras intentaban hacer.

: Claro, por tratarse de una cuestión que afectará en lo electoral, los integrantes de la comisión aprovecharon para hacer la solicitud más llamativa. Lo que incluso denominaron ‘el acuerdo que todos los empresarios quisieran tener’ y le cayó la pedrada al panista Alejandro Arena, al que como siempre, no le quedó más que aceptar que en efecto, era una mala jugada. O astuta, más bien.

: Resulta que los hermanos Zermeño Padilla solicitaron un cambio de traza en un terreno ubicado sobre el bulevar Las Torres, a un costado de la nueva clínica del IMSS. El permiso es de un fraccionamiento y se pretende crear un área comercial denominada ‘Inmobiliaria Huizache de León’.

: El punto es que el acuerdo señala que simplemente, el Municipio no tendrá por qué obligarlos a que… cumplan la ley. Pues los desarrolladores deben cumplir con las urbanizaciones totales de ciertas secciones de las avenidas afectadas o colindantes con su predio. Aunque en este caso, en una cláusula los hermanos Zermeño pretendían deslindarse y que el Municipio cumpliera. Agregando que “En ningún momento el Municipio condicionará a ‘el afectado’ la urbanización de los carriles laterales en el sustento que desarrollen algún fraccionamiento. Y en consecuencia, el Municipio se obligará a recibir el fraccionamiento aún y cuando no estén urbanizados los carriles laterales”. O sea que de plano, no cumplirían con ninguna obligación.

: Así que finalmente, se negó esta petición y por el contrario, enviaron como contestación que sí aprobarían el cambio de traza si todo lo que el desarrollador quiere que el Municipio le pague, lo solvente él. La urbanización del bulevar Juan Alonso de Torres, así como las calles laterales al predio.

: Pero esto no es nada en comparación con el nuevo episodio de las ocurrencias de Obra Pública. Ahora, decidieron que si el desarrollador del Parque Industrial Colinas de León no quiere cumplir sus obligaciones, pues para eso está el Municipio. Cerca 35 millones de pesos son los que el Municipio tendría que pagar para el bulevar Las Joyas. Un favor más para Óscar Flores, amigo de varios funcionarios de la administración municipal.

: Eso sí, Pepe Martínez salió molesto y desmintiendo a síndicos, regidores, al Implan, a Desarrollo Urbano y a Función Edilicia aseguró que el desarrollador no tiene estas obligaciones. Habrá que revisar los acuerdos firmados. Lo que es un hecho es que los directivos de Obra Pública apenas van saliendo de una cuando ya se metieron en otra, y a meses de terminar la administración, son pocos a casi nulos los aciertos.