Garra de León

:Parece que el Gobierno Municipal nunca imaginó todos los dolores de cabeza la constructora Rincón Bajío les daría. Primero prometió ser una gran empresa y terminó declarándose incompetente. Después provocó enfrentamientos al interior del Municipio por no aceptar su finiquito. Y ahora, resulta que ni las pocas obras que ejecutó están bien hechas.

 

:Fueron 240 mil pesos lo que se le pagaron a la constructora tan solo por el tramo que se encuentra frente al teatro Manuel Doblado y resulta que ya lo están colocando de nuevo, pues en menos de seis meses sería inservible.

 

:Una de dos. O la constructora Rincón Bajío hizo todo ‘al aventón’ con tal de avanzar en las obras ante la presión de concluir antes por las manifestaciones de los comerciantes. O de plano la empresa es incumplida de por sí.

 

:Lo cierto es que son muchos los mitos en torno a esta constructora. El porqué se le asignó la obra si no tenía un historial que lo respaldara en obras de esta magnitud. El supuesto encubrimiento de algunos funcionarios del Municipio. Y hasta los falsos moches que un medio de comunicación se aventuró a inventar.

 

:Parece que lo importante es que ya se le finiquitó y ahora el reto está en que Urbanizadora del Centro si termine las obras en tiempo y en forma, pero sobre todo con la calidad que se requiere. Porque si no, más que enterrado quedará ese lema de Bárbara Botello de que en su administración sí se hacen las cosas bien.

 

:Por cierto, después de que la alcaldesa anunciara que las Fuerzas del Estado los apoyarían en la seguridad para los recolectores de basura casi a la par de que el gobernador Miguel Márquez decía lo contrario, otra vez desató los dimes y diretes.

 

:Miguel Márquez fue claro y no le tembló la mano para señalar que Bárbara Botello primero anunció que tendrían el apoyo de la seguridad del Estado y después solicitó los refuerzos. Ah, y hasta un día después le dio las gracias al gobernador.

 

:Y ya entrando en la sinceridad, Miguel Márquez también fue claro al pedir que los diputados que están pagándoles a sus dentistas del erario del Congreso, ganan lo suficiente como para pagarse estos servicios sus propios recursos. Aunque difícilmente, verá usted que los legisladores saquen la chequera y regresen los miles de pesos que gastaron en su sonrisa Colgate.