La “maldita cacería” de Herbert Taylor

En entrevista con Julio Ríos, en La Jornada (10 de abril de 2014), el otrora empoderado Herbert Taylor, hombre de todas las confianzas del gobernador y autonombrado “operador político”, se duele de que “ahorita andan con esta maldita cacería”. Señaló que en este gobierno “hay más un ánimo de querer encontrar delincuentes y luego el delito”. El que sin cargo ni responsabilidad formal en el gobierno de Emilio González se reunía tanto con empresarios como con políticos para hacer acuerdos de negocios al amparo del poder y decidir asuntos que no eran de su competencia, ahora se queja del poder, de ese que ahora investiga sus múltiples acciones fraudulentas.

Taylor, el que amenazaba y en ocasiones decidía por encima del mismo gobernador, ahora dice temer al poder desbordado que ejerció con el gobierno panista, que fue el último, en buena medida debido a su participación… “El problema que hay cuando eres autoridad es que no tienes límites, tu poder es tanto que no tienes límites. Cuando en la mañana amaneces de humor tienes el poder para hacerlo, cuando estás de mal humor tienes el poder para hacerlo…. Es el miedo que le puedes tener al poderoso”. “Es el problema del poder, que es bien fácil perder piso”. Que mejor ejemplo puede poner el “brazo derecho” del ex gobernador que le mentó la madre a los jaliscienses, el que más endeudó al estado y que, incluso, terminó por apoyar en las elecciones al candidato de un partido distinto al suyo.

Como resultado de una investigación exhaustiva, efectivamente Herbert tiene razones fundadas para decirse temeroso. Está consciente que hay motivo para emprender acción penal en las evidentes obras a sobre precio en el Macrobús que él “operó”; en los estudios millonarios infructuosos para el viaducto elevado (Vía Express); en la compra a sobre precio del predio El Disparate; en la participación para la compra a sobre precio de terrenos en Chalacatepec, la construcción fraudulenta de las Villas Panamericanas o el “robo del siglo” (Vega Pámanes dixit) en la Ciudad Judicial. En los múltiples terrenos adquiridos por el IPEJAL a un valor muy superior, promovidos por Herbert. En el presupuesto rebasado al cuádruple para los Juegos Panamericanos, donde él dispuso de presupuesto ilimitado para los gastos de la inauguración, entre otros fraudes en los que estuvo metida la mano del súper secretario.

Herbert Taylor, con sus solicitudes de amparo, evidencia lo que ya es bien sabido de su participación en el gobierno. Si se malversaron 7 mil 500 MD, según cifras oficiales, ¿qué espera la autoridad para fincar responsabilidades?

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