La inseguridad y la corrupción, se multiplican por la impunidad

A unos meses de iniciado este gobierno, el Contralor Juan José Bañuelos “detectó un posible daño patrimonial de siete mil 573 millones de pesos, únicamente en el ejercicio fiscal 2012”. Entonces, el titular de la Contraloría del Estado señaló que le ha tocado “escarbar en el basurero”. Admitió que el trabajo anterior que se realizó en esta dependencia derivó en que “nunca se castigó a nadie”. Pues bien, hasta ahora el trabajo que desde allí se realiza no demuestra mayores resultados, tal vez, también, por falta de voluntad de quienes una vez presentadas las denuncias deben integrar las averiguaciones, para después ponerlas a disposición de un juez, que debería emitir una sentencia justa que castigue a los responsables.

Bañuelos Guardado efectivamente ha hurgado en un “basurero”, pero sus observaciones y presuntas denuncias no avanzan. Así que ya pasan los tres años de este gobierno y continúan sin castigo los fraudes en la construcción de la Ciudad Judicial, las Villas Panamericanas, “el Disparate”, Arcediano, los Juegos Panamericanos, la abierta corrupción en la Seder, en el CAPECE, en las extintas Secretaría de Validad y Transporte, en la Secretaría de Desarrollo Humano, en Administración, en el Ipejal, en la Secretaría de Vialidad y Transporte con la fraudulenta construcción del Macrobus, en la ejecución del Seguro Popular y en los ayuntamientos.

En el Poder Legislativo también hay temas pendientes de castigo, como las anomalías por 426 millones de pesos que reportó el despacho Russell Bedford sobre la auditoría que practicó a la LVIII Legislatura, a la cual la Auditoría Superior del Estado de Jalisco (ASEJ) tan sólo en 2009 fincó cargos por 280 millones de pesos. Qué decir del Gobierno de Emilio González, que dejó a Jalisco con más de 17 mil millones de pesos en deuda pública. No debemos perder de vista el abusivo desvío de recursos por parte del secretario de Desarrollo Rural, para favorecer a familiares y amigos en el sur de Jalisco, por lo cual la Auditoría Superior del Estado de Jalisco detectó anomalías por más de 21 millones 800 mil pesos y existe una denuncia en su contra, presentada por el Congreso, que sigue avance. Además de la maquinaria china comprada de manera fraudulenta. Recordemos el caso de los Juegos Panamericanos, para los cuales se había proyectado un gasto estimado de 2 mil 600 millones. La corrupción llevó a que al final se erogara la escandalosa cifra de 6 mil 231 millones, es decir, 140 por ciento más de lo previsto.

Se debe advertir que el más agudo problema de Jalisco, por el cual se dispara la inseguridad, la corrupción en el gobierno y los delitos del fuero común, tiene su origen en la impunidad. Paradójicamente, ningún gobernante, municipal o estatal, se atreve a señalarlo…

 

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