La impunidad del “basurero” encontrado por Bañuelos Guardado

Dice Juan José Bañuelos que “detectó un posible daño patrimonial de siete mil 573 millones de pesos, sólo en 2012”. La nota de José David Estrada en Mural.com detalla que esta cantidad equivale al 10 por ciento del recurso que el ex gobernador Emilio González, en el IPEJAL, straciCE, en la secretar La ciudad judicial, las villas panamericanas, el Disparate, Arcediano, los juegos Panaález gastó sólo en 2012. Dice el titular de la Contraloría del estado que le ha tocado “escarbar en el basurero”. Admitió que el trabajo anterior que se realizó en esta dependencia derivó en que “nunca se castigó a nadie”.

Ahora el contralor nos dice otra verdad de Perogrullo: “Yo palpo el sentimiento de la gente y la gente no solamente está harta de corrupción, sino de la impunidad. Y si yo, que hago la auditoría no puedo configurar la existencia de delitos, nadie me lo va a creer y todo mundo va a pensar que llegué a un arreglo con las gentes para no perjudicarlos”.

La sensación que permea entre quienes advierten la profundidad del “basurero” donde hurga Bañuelos Guardado es que al gobierno le falta voluntad y decisión para ir a fondo en lo que perfectamente saben que ocurrió. La presión social sobre la protección que en Jalisco se brinda a la impunidad está en la percepción de la gran mayoría: la Ciudad Judicial, las Villas Panamericanas, “el Disparate”, Arcediano, los juegos Panamericanos, la abierta corrupción en la SEDER, en el CAPECE, en las extintas Secretaría de Validad y Transporte, en la Secretaría de Desarrollo Humano, en Administración, en el IPEJAL, en el la ejecución del seguro popular y en los ayuntamientos.

De todos estos casos hay suficientes datos publicados por la prensa para que la autoridad, que debe investigar y aplicar sanciones ejemplares, actúe. Pero a contrapelo, más bien parece que se esfuerzan en justificar las evidentes irregularidades. Una suerte de anomia generalizada. Así que salió Bañuelos, obligado por la circunstancias, a poner el capital de su nombre y reputación para dejar escapar un poco de vapor de la presión social por la prometida justicia y deslinde del sexenio de la corrupción.

Recordemos que en el Poder Judicial sigue impune la evasión fiscal al SAT por 109 millones, de los cuales convinieron en sólo pagar 47 millones 895 mil 346 pesos. El adeudo con el SAT se debe a que durante más de siete años, el titular del poder judicial delictivamente decidió dejar de retener los impuestos que por ley corresponden a los jueces y empleados del Consejo de la Judicatura. Esto consta en las actas de sesión del Consejo de la Judicatura donde el ex presidente pretendió someter a votación pagar o no pagar impuestos.

Otro caso es el de la construcción de la Ciudad Judicial, donde se destinó una inversión superior a los mil millones de pesos durante cinco años y se estima que hacen falta al menos 200 millones más para que se concluya la obra, no obstante que al inicio, en 2007, se programó que la Ciudad Judicial tendría un costo de 325 millones de pesos y quedaría terminada en 20 meses.

Respecto al Poder Legislativo también hay temas pendientes como las anomalías por 426 millones de pesos que reportó el despacho Russell Bedford sobre la auditoría que practicó a la LVIII Legislatura, a la cual la Auditoría Superior del Estado de Jalisco (ASEJ) tan sólo en 2009 fincó cargos por 280 millones de pesos. Qué decir del gobierno de Emilio González que dejó a Jalisco con más de 17 mil millones de pesos en deuda pública.

No debemos perder de vista el abusivo desvío de recursos por parte del Secretario de Desarrollo Rural, Álvaro García Chávez, para favorecer a familiares y amigos en el Sur de Jalisco, por lo cual la Auditoría Superior del Estado de Jalisco detectó anomalías por más de 21 millones 800 mil pesos y existe una denuncia en su contra, presentada por el Congreso, que sigue sin investigarse. Además de la maquinaria china comprada de manera fraudulenta. Recordemos el caso de los Juegos Panamericanos, para los cuales se había proyectado un gasto estimado de 2 mil 600 millones. La corrupción llevó a que al final se erogara la escandalosa cifra de 6 mil 231 millones, es decir, 140 por ciento más de lo previsto.

¿Qué le falta entonces a la autoridad del gobierno para actuar? Simple y sencillo… voluntad.

http://twitter.com/gabriel_torrese