El efecto arrastre de la elección en Guadalajara

La evidencia empírica de las elecciones nos muestra que, al inicio de la campaña, el candidato puntero en las encuestas tiene dos opciones: mantenerse (lo más difícil) o perder pocos o muchos puntos porcentuales (lo más probable). Las pruebas que acreditan lo anterior sobran: López Obrador y Peña Nieto en lo federal;  Zamora y Aristóteles, en lo local. No obstante, Enrique Alfaro –contra toda lógica– no sólo mantuvo su porcentaje al alza en la preferencia del voto tapatío, sino que repuntó, si tomamos como referencia las encuestas de MURAL, que fueron las más apegadas a los resultados de la jornada electoral del 7 junio. De acuerdo a esta encuesta, al inicio de la campaña Ricardo Villanueva (RV) tenía una preferencia de voto del 32 por ciento, mientras que Enrique Alfaro Ramírez (EAR) del 41 por ciento. Al cierre de la campaña, Villanueva perdía cuatro puntos porcentuales y Alfaro captaba dos puntos más, para quedar con un 28 y 41 por ciento la tendencia del voto en Guadalajara, respectivamente. De lo anterior, puede inferirse que la distancia porcentual entre Alfaro y Villanueva se extendió mucho más de lo que la encuesta de MURAL consignó, durante el periodo de campaña. Así las cosas, ¿qué nos dice? Que la campaña de Ricardo Villanueva (y en toda la Zona Metropolitana de Guadalajara) dejó mucho que desear...

Pero ¿qué faltó en Guadalajara? En cualquier contexto habría sido muy difícil ganarle a Alfaro, un personaje que llevaba prácticamente tres años en campaña (2012-2015). A pesar de lo anterior, el Revolucionario Institucional simplemente no encontró la forma de presentar a un candidato que conectara con el electorado. Mientras que Alfaro presumía políticas públicas de empoderamiento social, cercanas a la ciudadanía (sobre todo joven) y manejables para el grueso de la población (ratificación de mandato, presupuestos participativos, gobierno de principios, estar en contra de la corrupción, etc.), el candidato priista presumía cartas credenciales totalmente ajenas a la asimilación y entendimiento del círculo verde (los que no leen periódico), repitiendo hasta el cansancio mensajes de nulo impacto y contenido social: haber mejorado “la calificación crediticia en Jalisco, por Moody’s, Fitch Ratings, HR Ratings (…)”…

Insisto, al tricolor le faltó entender al actor emergente del proceso electoral, en el nuevo escenario mediático y político, en donde las redes sociales son especialmente relevantes. De acuerdo a INEGI, el 52 por ciento de la población jalisciense es usuario de Internet. Aunque no hay un número en Guadalajara, es un hecho que en grandes urbes como Guadalajara, por su calidad de vida e infraestructura, el porcentaje es considerablemente mayor. Este dato es sumamente importante, porque todas las encuestas indican que el 97 por ciento de internautas utilizan, por lo menos, la red social de Facebook (IAB México: 2015). Ahí, es donde Alfaro tenía un alcance 6.6 veces mayor que Villanueva, en cuanto al número de likes (519K vs 78K). Aún más, el 77 por ciento de los internautas considera que el Internet es su principal medio de comunicación (IAB México 2015).

El partido en el gobierno tampoco pudo convertir la alternancia en transición, es decir, que el cambio de partido en el poder significara un cambio en el ejercicio del poder. El tibio compromiso con la desproporcionada e indignante corrupción en el sexenio de Emilio, no recibió castigo. Según encuesta de MURAL (25/Ago/2014) el problema peor atendido por el Gobernador ha sido la “corrupción en el gobierno”, incluso antes que la seguridad (2do) y el empleo (3ro).  Esto aportó a la estrepitosa caída del PRI en Guadalajara. Ramiro y Aristóteles ganaron la Capital con 319 mil votos (promedio), mientras que Villanueva (con 97.23 por ciento de avance en el cómputo) obtuvo únicamente 163 mil 340 votos. Es decir, perdió prácticamente la mitad de los votos obtenidos por el PRI en las dos últimas elecciones en apenas 3 años. Hay casos donde el PRI obtuvo cero votos, pero acreditó durante el día tres representantes ¡que votaron en la casilla!. Todo parece indicar que los 319 mil votos que Ramiro y Aristóteles obtuvieron en promedio, no se verán rebasados por los de Alfaro, que con el 97.23 por ciento de avance en el cómputo lleva apenas 302 mil 580 votos…

gabtorre@hotmail.com

http://twitter.com/gabriel_torrese