No cabe duda que en Jalisco, el que la hace no la paga

Impunidad es  regalo que el cambio de gobierno le ofrece al gobernador que más endeudó a Jalisco, el que más toleró la corrupción y el que más avergonzó a sus gobernados con los escándalos y mentadas de madre.

El Contralor Juan José Bañuelos “detectó un posible daño patrimonial de siete mil 573 millones de pesos, únicamente en 2012”. Esta cantidad equivale al 10 por ciento del recurso que el ex gobernador Emilio González, ejerció en apenas un año. Admitió que el trabajo anterior que se realizó en esta dependencia derivó en que “nunca se castigó a nadie”. Pues bien, hasta ahora el trabajo que desde allí se realiza no demuestra mayores resultados, tal vez, también, por falta de voluntad.

Bañuelos Guardado hurga en un “basurero”, pero sus observaciones y presuntas denuncias no avanzan en la fiscalía. Continúa impune la Ciudad Judicial, las Villas Panamericanas, “el Disparate”, Arcediano, los juegos Panamericanos, la abierta corrupción en la SEDER, en el CAPECE, en las extintas Secretaría de Validad y Transporte, en la Secretaría de Desarrollo Humano, en Administración, en el IPEJAL, en la Secretaría de Vialidad y Transporte con la fraudulenta construcción del Macrobús –operada por el que ahora interpreta la memoria de Maquío-, en la ejecución del seguro popular y en los ayuntamientos.

El robo del siglo denunciado por el titular del Supremo Tribunal de Justicia no dio lugar a ninguna investigación. Más de 14 denuncias presentadas por el ITEI –en tiempos de Jorge Gutiérrez Reynaga- por negar información pública se mantienen congeladas en la fiscalía, a pesar del cambio de gobierno. Solamente del Instituto de Pensiones del Estado de Jalisco –IPEJAL-, el gobierno de Emilio González dispuso de mil 497 millones de pesos que de manera fraudulenta se destinaron a inversiones de riesgo en Chalacatepec y las Villas Panamericanas. Sumemos aquí los 340 millones de pesos que fueron aportados para la construcción de la Villa Panamericana, que hoy se esfuerzan en justificar.

En el Poder Judicial sigue impune la evasión fiscal al SAT por 109 millones, de los cuales convinieron en sólo pagar 47 millones 895 mil 346 pesos. El adeudo con el SAT se debe a que durante más de siete años, el titular del poder judicial decidió dejar de retener los impuestos que por ley corresponden a los jueces y empleados del Consejo de la Judicatura. Esto consta en las actas de sesión del Consejo de la Judicatura donde el ex presidente pretendió someter a votación “pagar o no pagar impuestos”. Otro caso es el de la construcción de la Ciudad Judicial, donde se destinó una inversión  superior a los mil millones de pesos durante cinco años y se estima que hacen falta al menos 200 millones más para que se concluya la obra, no obstante que al inicio, en 2007, se programó que la Ciudad Judicial tendría un costo de 325 millones de pesos y quedaría terminada en 20 meses.

Respecto al Poder Legislativo también hay temas pendientes como las anomalías por 426 millones de pesos que reportó el despacho Russell Bedford sobre la auditoría que practicó a la LVIII Legislatura, a la cual la Auditoría Superior del Estado de Jalisco (ASEJ) tan sólo en 2009 fincó cargos por 280 millones de pesos. Qué decir de los 17 mil millones de pesos en deuda pública.

No debemos perder de vista el abusivo desvío de recursos por parte del ex Secretario de Desarrollo Rural, para favorecer a familiares y amigos en el Sur de Jalisco, por lo cual la Auditoría Superior del Estado de Jalisco detectó anomalías por más de 21 millones 800 mil pesos y existe una denuncia en su contra, presentada por el Congreso, que sigue sin investigarse en la Fiscalía. Además de la maquinaria china comprada de manera fraudulenta. Recordemos el caso de los Juegos Panamericanos, para los cuales se había proyectado un gasto estimado de 2 mil 600 millones. La corrupción llevó a que al final se erogara la escandalosa cifra de 6 mil 231 millones, es decir, 140 por ciento más de lo previsto.

Impunidad es el regalo que el cambio de gobierno le ofrece al gobernador que más endeudó a Jalisco, el que más toleró la corrupción y el que más avergonzó a sus gobernados con los escándalos y mentadas de madre. Ese que, incluso, en el último día de su gobierno entregó 24.4 millones de pesos a una empresa que apenas tenía un empleado como recepcionista, en un local de Nuevo León, que en su mayoría permanece cerrado. No cabe duda, en Jalisco el que la hace, no la paga…

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