La debacle, ¿del PRI?

Jarrito nuevo… ¿dónde te pondré? Así se advierten las reseñas (ahora) exageradas sobre quiénes triunfaron. Recordemos que en Jalisco, desde que en 1995 ocurrió la alternancia en la gubernatura, todos los gobernadores subsecuentes perdieron la mayoría de distritos locales en las elecciones intermedias (las que ocurren sólo para diputados y presidentes municipales a la mitad del sexenio). Los datos nos muestran que el partido en el gobierno no pudo retener la mayoría de distritos en la elección ocurrida a la mitad de los sexenios de Alberto Cárdenas Jiménez, Francisco Ramírez Acuña, Emilio González Márquez y Jorge Aristóteles Sandoval. Como sucede en los países con democracia consolidada -Estados Unidos, por ejemplo-, es común que el partido del Ejecutivo no logre mayoría en la asamblea legislativa, como resultado de las elecciones celebradas a la mitad de su periodo.

Jalisco no es la excepción. Cuando en 1995 eligieron gobernador a Alberto Cárdenas, el PAN ganó 17 distritos locales de mayoría. Tres años después (en las elecciones intermedias), Acción Nacional ganó solamente 9 distritos y perdió 8 (el 47.95 por ciento) de los distritos ya ganados tres años antes. En la elección de gobernador en que vence Francisco Ramírez Acuña, el PAN obtuvo 14 distritos. Tres años después, a la mitad de su periodo de gobierno, el PAN únicamente conserva 6 distritos, y pierde 8 diputados de mayoría (el 57 por ciento). Para la elección de gobernador en que triunfa Emilio González Márquez, Acción Nacional obtuvo 19 diputados de mayoría (casi todos). Pero tres años después, justo a la mitad de su sexenio, el PAN sólo pudo retener 8 de los 19 distritos ganados. Es decir, los albiazules perdieron 11 distritos, una disminución del 57.89 por ciento de sus diputados de mayoría. Durante la elección a gobernador en que se erige ganador Aristóteles Sandoval, el PRI ganó 14 distritos. Pero el pasado 7 de junio, el Revolucionario Institucional consigue apenas 10 de los 14 distritos que tenía. De esta forma, el partido de Jorge Aristóteles pierde 4 distritos, que representan el 28.57 por ciento de los que ya tenía el PRI.

En perspectiva comparada, desde el primer gobernador de alternancia (1995 con Alberto Cárdenas), se puede concluir que es Aristóteles el gobernador que menos distritos de mayoría (y porcentaje de estos) ha perdido durante las elecciones que se celebran a la mitad del sexenio, respecto de los que su partido mantenía en la elección inmediata anterior. Alberto Cárdenas perdió 8 de 17 distritos que ya tenía (el 47.95 por ciento), Ramírez Acuña perdió 8 de 14 distritos (el 57.14 por ciento), Emilio González perdió 11 de los 19 distritos que el PAN había ganado (el 57.89 por ciento) y Aristóteles perdió apenas 4 de los 14 distritos que tenía el PRI (el 28.57 por ciento). Si revisamos bien los datos nos daremos cuenta que la constante, durante los últimos 18 años, es que los gobernadores pierden la mayoría de distritos a la mitad de su periodo. Pero en el caso de las elecciones del 7 de junio pasado, el PRI malogró exactamente la mitad (10 de 20) de los diputados de mayoría.

Así las cosas, en democracia no es extraño que el partido del gobernador reduzca su representación política durante las elecciones intermedias, cuando ocurre un cierto desgaste por el ejercicio propio del gobierno. Debe advertirse que durante los últimos 21 años, esto ha sido la constante, y no la excepción. Ahora bien, ¿este 7 de junio ocurrió una debacle? Sí, una que no tiene precedente. La auténtica debacle es, que después de haber gobernado por 18 años consecutivos Jalisco, apenas dos años y seis meses después de dejar la gubernatura, el PAN pase a ser la tercera fuerza electoral en el Congreso y sea derrotado en todos, TODOS los distritos de mayoría. Considérese que durante los 18 años de hegemonía panista en Jalisco, el PRI SIEMPRE se mantuvo como la segunda fuerza. No obstante, apenas tres años después del peor y más corrupto gobierno de las historia de Jalisco, el electorado no termina de cobrarle al PAN los abusos que marcaron el sello distintivo del gobierno que comenzó… con lecturas de la Biblia. PMC tendrá 15 diputados locales. En contraparte, el PRI tendrá 14 y el PVEM uno. Es decir, 15 MC y 15 PRI-PVEM Será un escenario, de verdad ¿tan terrible?

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