Las nuevas audiencias obligan a transformar los formatos y pantallas de TV

El avance de las tecnologías de la información y la comunicación y el acceso creciente a Internet han generado un nuevo tipo de audiencias audiovisuales, que a la vez son consumidores en movimiento debido a que el audiovisual se consume cada vez más a través de dispositivos móviles, fundamentalmente con acceso a Internet.

Algunos datos son prueba inequívoca del vertiginoso avance de las tecnologías de la información y la comunicación que transforman la manera de consumir y producir televisión.  Veamos. A pesar de que Latinoamérica es la segunda región en el orbe con menor número de internautas (sólo detrás de la región África-Medio Oriente), es la que más crece en cibernautas. Desde el 2006 el número de internautas en México no deja de crecer, sigue al alza. La audiencia online mexicana es mayoritariamente joven. El 90% de los usuarios de Internet acceden a alguna red social. México ocupa el tercer lugar en la región en cuanto a consumo de videos online, detrás de Brasil y Argentina.

En nuestro País, Youtube domina el registro de audiencia online en cuanto al consumo de vídeos. Desde 2008 a la fecha, el precio de Internet en nuestro país registra una tendencia a la baja. De 2010 a la fecha, el número de suscripciones a Internet de banda ancha aumentó de manera sostenida en México. Asimismo, el tiempo promedio en línea del internauta ha crecido considerablemente en los últimos años.

Pero los consumidores de televisión y video ya no sólo buscan en la TV abierta o en los sistemas de televisión de paga sus programas, noticieros, vídeos o películas. El avance de las tecnologías de la información y la comunicación y el acceso creciente a Internet han generado un nuevo tipo de audiencias audiovisuales, que a la vez son consumidores en movimiento, debido a que el audiovisual se consume cada vez más a través de dispositivos móviles, fundamentalmente con acceso a Internet.

De esta forma, a pesar de que Latinoamérica es la segunda región del mundo con menor número de consumidores online, es la que más creció de 2012 a 2013. La mayoría de los consumidores son jóvenes y el 90 por ciento de ellos accede a una red social. El efecto “multipantalla” ha generado un nuevo paradigma en la televisión… la televisión social y móvil. Se trata del hecho de que al mismo tiempo suceden dos fenómenos tecnológico-comunicacionales en la persona: se ve la TV tradicional y se comenta, critica, discute o comparte desde las redes sociales a través de un dispositivo móvil con acceso a Internet por 3 y 4g o por Wi-Fi. Cada vez resulta más habitual y natural que los espectadores de la TV se sienten frente a la televisión con un dispositivo móvil en las manos, tal como ocurre con el futbol, que genera un cúmulo de comentarios en Twitter que muestran a televidentes socializando sus opiniones, críticas a los comentaristas, al desempeño de sus equipos, a la señal de la televisora y en franco debate en tiempo real con otros televidentes, algunos incluso desde su Smartphone. Un ejercicio de retroalimentación con la audiencia sin precedentes que ahora la tecnología nos ofrece. De ahí que se diga que la televisión social es “multipantalla”.

Varios factores pueden explicar la manifestación de este nuevo paradigma en el consumo y la producción de programas de televisión, que a la vez tienen que ver con el desarrollo tecnológico ocurrido en los últimos años: una sociedad más participativa, crítica e informada; el crecimiento exponencial en la adquisición de dispositivos móviles con acceso a banda ancha; el progresivo número de internautas; la multiplicación de puntos de acceso a Wi-Fi en el país; el creciente y abrumador número de usuarios en redes sociales; la disminución de los precios y las facilidades para adquirir un Smartphone, una Tablet  y, desde luego, una mayor velocidad en el acceso a Internet.

Esto significa que una buena parte de los usuarios de telefonía móvil con acceso a banda ancha terminarán por imponer a la televisión sus gustos y hábitos, pues estas nuevas audiencias están en constante aumento y transformación. Están en movimiento y empoderados por su capacidad para decidir cuándo y a qué hora descargan y disfrutan su programa favorito, en qué momento deciden informarse, más allá de los horarios convencionales en que la TV les ofrece un noticiero. Ahora, gracias a la tecnología, las personas no deben esperar un horario para saber qué ocurrió, basta con revisar su celular, tableta o PC para cerciorarse, en el momento, de los acontecimientos, al instante...

Producir televisión social móvil implicará costos que, por ahora, los productores de televisión tradicional no parecían estar dispuestos a asumir. Adaptarse a estas nuevas condiciones requiere capacitar al personal y a los propios realizadores para la interacción con redes sociales. Implica, también, manejar formatos de video apropiado y contar con espacio de almacenamiento virtual –hosting- suficiente para el fácil acceso desde dispositivos móviles. Es la creación de toda un área especializada en redes sociales, e incluso, el cambio total del paradigma con el que ha funcionado hasta ahora la televisión. Pero invertir en esta modernización será necesario para mantener a las nuevas audiencias de contenidos audiovisuales, que hoy dedican en promedio, 4.49 horas diarias a navegar en Internet.

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