El atracón televisivo

De acuerdo a un estudio de Ericsson, en 2015, el 70 por ciento del consumo audiovisual bajo demanda fue captado por las series de televisión. Más aún, conviene destacar que de 2011 a 2015, el consumo audiovisual bajo demanda creció en un 107 por ciento: los televidentes de las principales 29 economías del mundo pasaron de visualizar 2.9 horas de contenidos audiovisuales bajo demanda en 2011, para consumir 6 horas de contenidos bajo demanda en 2015 [y las series de televisión captan el 70 por ciento de esta modalidad y tiempo de consumo].

En la actualidad, las series de televisión se han convertido en el paradigma audiovisual de mayor consumo. Son causantes del nuevo fenómeno de consumo audiovisual bajo demanda: el ‘atracón televisivo’. Éste fenómeno de consumo audiovisual implica consumir la ansiada serie de televisión –de 10 a 15 capítulos de una hora– en un día o fin de semana. Ericsson, señala que el 87 por ciento de los suscriptores de servicios de contenidos audiovisuales OTT, como Netflix o Amazon Prime, ven más de un capítulo de una serie de televisión de manera consecutiva una vez a la semana, es decir, realizan esta práctica en algún grado o nivel. La gran productora de series de TV, HBO, si bien produjo 23 series de televisión en total en 1999, ¡para 2015 el número de series producidas por este Canal ascendió a 180! Es decir, se trata de un crecimiento exponencial de 682 por ciento. Un record impactante. De esta manera, se documenta el aumento exponencial de la oferta de series de televisión en el mercado global y, por deducción lógica, su creciente audiencia. No podría entenderse una progresiva oferta de estos contenidos en los últimos años sin un repunte sostenido de su demanda.

La narrativa audiovisual de ficción, en formato de series de televisión, representa una gran área de oportunidad para los medios públicos hispanos. ¿Por qué? Porque a través de ellas, la televisión podría conciliar el gran reto que enfrenta en nuestros días: la urgente conciliación entre contenido y atractivo para las audiencias. La BBC de Londres es un paradigmático ejemplo de lo anterior, con la producción de muy exitosas y aclamadas series de TV: Sherlock o Peaky Blinders. Lo importante aquí, es la narrativa, el género y el formato televisivo que utilizó la BBC para contar una historia, a contraparte de las narrativas que suelen explotarse en la televisión latinoamericana: el documental, el género de opinión, o el reportaje en el mejor de los casos. La narrativa de ficción, en formato de serie de televisión, a pesar de ser un contenido audiovisual poco explorado en la televisión iberoamericana, merece hoy toda nuestra atención, a la luz de los nuevos hábitos de consumo televisivo, dónde la era digital transforma el consumo, y con ello, las prioridades de la producción audiovisual…

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