Otro atraco en la congeladora

Algunos integrantes de la Comisión Especial Temporal encargada del seguimiento al caso López Castro, Ola Outsourcing y Servicios Administrativos y Empresariales (SAE) del Congreso del Estado de Jalisco, creada el 21 de noviembre de 2014, se indignaron por la respuesta del presidente estatal del PRD, Raúl Vargas. Con acierto “supino” –como le gusta expresarlo-, señaló que no acudiría a los citatorios hechos por esta Comisión, puesto que “carece de facultades y atributos legales”, hasta para citarlos. Independientemente del oscuro fondo en este asunto, a Vargas le asiste la razón. Quien tiene la facultad legal de investigar, citar y perseguir delitos, es la Fiscalía General del Estado de Jalisco, nadie más. Los diputados del Congreso que integran esta Comisión no se deben extralimitar en sus funciones, para ello existe la Fiscalía general. El caso es que a quien le toca investigar legalmente el asunto (hay denuncias de por medio), dejó el tema en la congeladora...

Aún más, las comisiones “especiales” que se crean en el Poder Legislativo, tanto local como federal, más que aportar luz al estudio y esclarecimiento de los hechos, lo que aportan es calor a los temas para polemizar, ganar tiempo y simular. Sobran los ejemplos. Ahí está la Comisión Especial para indagar el asesinato de Colosio, la del Fobaproa, la de los hijos Bribiesca de Martha Sahagún, la que versó sobre los monederos Monex utilizados en la campaña Enrique Peña Nieto y un larguísimo etcétera. No está de más decir que en la anterior Legislatura del estado de Jalisco (2010-2013) ya se había creado una comisión especial para la investigación de los contratos hechos con López Castro, Ola Outsourcing y SAE, y ésta no aportó mayor dato, más allá de los ya publicados por la prensa. No nos confundamos, la fiscalía es la responsable de integrar las averiguación.

Entonces, ¿cuál debe ser la función de la Comisión que revisa los casos López Castro, Ola Outsourcing y SAE? Sencillo, hacer públicos los documentos claves que den respuesta a importantísimas cuestiones: ¿Quiénes autorizaron al margen de la ley la adjudicación directa de los contratos para con las tres empresas, debido al monto de los mismos? ¿Quién autorizó el pago de 575 mil pesos a López Castro, el de 21.7 millones de pesos a Ola Outsourcing y 31 millones de pesos a SAE, cuando no existe documento alguno que avale la realización de los servicios contratados (reintegrar recursos por concepto de impuestos)? Aún más, acreditar con documentos oficiales expedidos por el SAT que no hubo el reembolso de los supuestos impuestos que recuperarían estos despachos. Que se transparenten los contratos relacionados con las consultoras Ola y SAE (y López Castro), pues hasta ahora las respuestas que da el Congreso a solicitudes de transparencia, es que se trata de “información reservada”. Negarla ¿Por qué? Máxime que el ITEI señaló que debe ser pública toda esta información (Mural; 16/Dic/2014).

A la Fiscalía – que para eso está- le corresponde integrar la averiguación. Lo publicado y conocido hasta ahora apunta a un gran fraude, no sólo con López Castro, sino con Ola y SAE. De López Castro sabemos que intentó cobrar 58 millones de pesos por un servicio que nunca prestó. Que el primer contrato que firmó el Congreso de Jalisco con esta empresa es falso, debido a que la firma del apoderado legal es apócrifa, según dictamen del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses. Asimismo, la ex diputada Patricia Retamoza señaló en su declaración ministerial que no es su firma la que aparece en el convenio realizado, pues alegó que ella “firma con su nombre y no con un garabato”. Sergio Juárez, el supuesto apoderado legal, declaró ante la Fiscalía que el dueño del despacho López Castro, Rafael López Martínez, le ofreció soborno para que reconociera la firma a cambio de un millón de pesos. Además, los dos domicilios que registró el despacho, y el de su actual apoderado, están vacíos o quienes los ocupan dicen no estar relacionados con éste. Que el Congreso se aplique en hacer público eso. Con eso….

 

@gabriel_torrese