2013, el año de la impunidad

Estamos a horas de finalizar el 2013. A este año bien se le puede señalar como el que marcó la alternancia en el ejecutivo estatal, pero mantuvo la impunidad del sexenio de la corrupción. En este 2013, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) solicitó que se reintegraran ocho mil millones de pesos como resultado de las 90 revisiones practicadas en Jalisco. Solamente en el Fondo de Apoyo de Educación Básica, la ASF determinó que se reintegren tres mil 400 millones de pesos indebidamente gastados.

En evidencia quedaron los 340 millones de pesos desviados para la “ciudad fantasma”, eufemísticamente llamada Villas Panamericanas. Cierra el 2013 con absoluta impunidad en la compra fraudulenta de 30 motoconformadoras defectuosas de origen chino para la SEDER. Sigue sin castigo el desvío por mil 63 millones de pesos del programa Seguro Popular en Jalisco y se toleró el gasto delictivo en el CODE durante los Juegos Panamericanos, la falsificación y alteración de firmas para el programa “Contigo Educación y Deporte” de la Secretaría de Desarrollo Humano y la adjudicación a sobre precio de obras para edificios escolares en el CAPECE. La contraloría de Jalisco fue, a la luz de sus resultados, deficiente -por decir lo menos- en su encargo de investigar y ejercer las acciones necesarias para que la corrupción sea castigada.

En 2013, año de la alternancia, la impunidad adquirió carta de naturalización en Jalisco. Tanto que el mismo presidente del Supremo Tribunal de Justicia de Jalisco (STJEJ) calificó la Ciudad Judicial como “el robo del siglo” (Mural, 26 de agosto de 2013). Como ya es la constante, el “robo del siglo”, abiertamente reconocido y señalado nada menos que por el titular del STJEJ, quedó en eso, en otro escandaloso fraude cometido a los ojos de todos, apenas consignado en las páginas de los diarios, pero de ninguna averiguación por parte de la autoridad, totalmente complaciente o rebasada por las circunstancias.

Cerramos este 2013 con la indiferencia a las anomalías por 426 millones de pesos que reportó el despacho Russell Bedford sobre la auditoría que practicó a la LVIII Legislatura, a la cual la Auditoría Superior del Estado de Jalisco (ASEJ) -tan sólo en 2009- fincó cargos por 280 millones de pesos. Cerró el 2013 y pasó al olvido la fraudulenta ordeña de 89 millones de dólares del dinero del Instituto de Pensiones de Jalisco que adquirió terrenos en Chalacatepec a siete veces su valor. Nos quedamos así con el abusivo desvío de recursos por parte del Secretario de Desarrollo Rural, Alvaro García Chávez, para favorecer a familiares y amigos en el Sur de Jalisco, por lo cual la Auditoría Superior del Estado de Jalisco detectó anomalías por más de 21 millones 800 mil pesos y existe una denuncia en su contra -presentada por el Congreso- que la fiscalía sigue sin investigar.

A Andrés Granier, en Tabasco, se le investigó por malversación de fondos que asciende a dos mil millones de pesos. En Jalisco, en donde reina la impunidad, las irregularidades cometidas por Emilio y sus cómplices superan por ¡cuatro veces! lo detectado en Tabasco, la diferencia es que aquí, no pasa nada...

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