Villas Panamericanas, otro negocio al “Estilo Jalisco”

Las villas  panamericanas contemplan 17 hectáreas.  Se trata de 650 departamentos construidos con recursos públicos fraudulentamente asignados por la ocasión.

Este es otro negocio al “estilo Jalisco”. De esos que sea hacen a la carta para beneficiar a algún empresario-socio, pero que en realidad llevan todo el soporte del dinero público, de ese que usted aporta como producto de sus impuestos. Un negocio donde buena parte del capital lo entrega el gobierno y la ganancia se la llevan “visionarios” empresarios que “invierten” en atractivos negocios al amparo del poder. Otra vez, como en Chalacatepec e Iconia, es el caso de las Villas Panamericanas.

En este nuevo atraco se destinaron 700 millones de pesos vía la Inmobiliaria y Promotora de Vivienda de Interés Público de Jalisco (Iprovipe), y otros 400 millones de pesos del dinero de los trabajadores de Jalisco, vía el Instituto de Pensiones del Estado de Jalisco: la alcancía de Emilio González Márquez y sus secuaces.

Las Villas Panamericanas contemplan 17 hectáreas. Se trata de 650 departamentos construidos con recursos públicos fraudulentamente asignados por la ocasión. Fue diseñada para que la ocuparan seis mil 500 atletas. El entusiasta desarrollador no duda en declarar que “a mí me deben los terrenos y todos los servicios profesionales desde el proyecto hasta el día de hoy en el tema de administrar este proyecto y eso vale a abril de 2012, 355 millones de pesos”. “De entonces a la fecha lo mínimo que yo aceptaría sería la inflación” (Video en YouTube: “¿Qué hacemos con las Villas Panamericanas?”, subido el 19/mar/2014 por el canal de Movimiento Ciudadano a YouTube”).

El Informador reportó que “a casi tres años de los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011, la deuda que tiene el Gobierno de Jalisco por el préstamo de 320 millones de pesos (mdp) solicitado para edificar la Villa no se ha saldado y, por el contrario, ya generó intereses por 60 millones de pesos”. “La Inmobiliaria y Promotora de Vivienda de Interés Público del Estado (Iprovipe), dependencia que solicitó el préstamo, así lo consigna en su reporte oficial que se encuentra en la Web respecto de la deuda pública. Desde el 5 de noviembre de 2010 se arrastra el adeudo. El rezago genera un promedio de 20 millones de pesos de intereses cada año, que todos debemos pagar mientras el gobierno decide qué uso le dará al susodicho inmueble” (El Informador; 13/mar/2014).

No obstante, las Villas Panamericanas, a pesar de significar un gran fraude ecológico, económico, político y social son ahora un inmueble “rescatable” para el gobierno (entiéndase la opinión de Enrique Dau), digno de un nuevo destino, que se estima será administrativo. Como en el caso de Chalacatepec e Iconia, un inmueble ilegal, ilegítimo e inmoral que se construye y avala (ahora) nuevamente, con el respaldo del gobierno en turno. Gracias a las demandas de vecinos de “Rancho Contento, una localidad a seis kilómetros de la Villa, es que se mantienen suspendidas las ventas de los departamentos del desarrollo habitacional desde hace tres años” (El Informador; 13/mar/2014).

La revista Proceso detalló que “El Juzgado Quinto de Distrito en Materia Administrativa y del Trabajo del Estado de Jalisco resolvió en definitiva el amparo en contra de los desarrolladores de la Villa Panamericana; sólo dejó vigente la suspensión de las obras y venta de departamentos ordenada el 28 de abril de 2011 por el magistrado Armando García Estrada, presidente de la Cuarta Sala Unitaria del Tribunal de lo Administrativo del Estado (TAE) por contravenir las leyes en materia de ecología y desarrollo urbano”(Proceso; 28/ene/2012).

Como en el caso de Iconia, donde venden lo que aún no han pagado a Guadalajara con la complicidad del municipio, en las Villas Panamericanas el director de Corey, Francisco Cornejo, “exhorta a las autoridades a que destraben los litigios administrativos que suspendieron la venta de los departamentos”. “La urgencia de que se resuelva, dice el arquitecto, se basa en que las instalaciones se deterioran. Eso a nadie beneficia, y debe tomarse una decisión de cuál será el destino final, no se puede continuar en esta condición”. Se evidencia que el dinero de usted aporta, le cuesta irresponsablemente a este gobierno, “802 mil pesos al mes para mantener las instalaciones” (El Informador; 13/mar/2014). Otro típico caso de negocios, “al estilo Jalisco”.

http://twitter.com/gabriel_torrese