Transporte, el retrato de la impunidad

El transporte público continúa como una asignatura pendiente del gobierno. A pesar de los esfuerzos, resaltan aún los magros resultados en la reducción del número de muertes causadas por el transporte público, indicador que no sólo no disminuye, sino que asciende. De esta manera, los fallecimientos asociados al transporte público son los siguientes: 49 defunciones en 2012, 51 en 2013 y 53 decesos en 2014. No obstante, ¿cuál fue la propuesta del Gobierno del Estado para el irresuelto tema del transporte público? La bicicleta pública. De acuerdo a la Encuesta Jalisco Cómo Vamos 2013, únicamente el 2 por ciento de las personas utiliza la bicicleta para desplazarse a sus destinos en el Área Metropolitana de Guadalajara, mientras que el transporte público acapara el 63 por ciento.

Bajo el inamovible clima de anarquía que vive Jalisco en materia de movilidad, se suma la incorporación de la empresa norteamericana Uber, un servicio de taxis de lujo que conecta a demandantes (usuarios) con el ofertante (empresa) mediante una **app gratuita. Uber ha sabido ganarse clientes en las ciudades que logra instalarse (hoy su firma vale 40 mmdd) puesto que utiliza autos de gama alta (Audi, BMW, Acura, etc) y ofrece tarifas muy competitivas respecto del servicio de taxi convencional. No obstante, el gran detalle es que opera de manera ilegal, es decir, sin los permisos y licencias correspondientes para poder ofrecer el servicio, una forma de operar que replica en todo el mundo. No obstante, ante su renuencia para regularizarse, en varios países y ciudades es objeto de severas sanciones, al grado incluso de prohibirlas en todo el territorio de España, Francia, Holanda, Alemania, en el estado de Nevada, Estados Unidos, y en la ciudad de Nueva Delhi, India. Aquí no pueden hacerlo, porque de acuerdo al director jurídico de la Semov, para poder sancionarlos necesitan una queja directa de un usuario o captarlos en flagrancia (Mural; 22/Dic/2014). Una respuesta muy al estilo Jalisco, que hace gala de la impunidad en flagrancia, que ya les parece la regla a seguir para las autoridades. La Semov podría realizar un sencillo operativo auxiliándose de un agente encubierto que solicite el servicio, acredite la comisión del delito e iniciar las sanciones que correspondan conforme a derecho. Por más calidad que presuma el servicio, es inaceptable que opere al margen de la Ley. Naturalmente, el éxito de Uber radica en la carencia de nuestros taxis: altísimos precios y un pésimo servicio proporcionado con autos generalmente viejos. El transporte público se suma a la lista de asignaturas pendientes, debido a la insultante impunidad.

 

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