Sangrar al erario, con sobrada experiencia

El pasado 26 de noviembre se dio a conocer el inminente pago de 2 millones de pesos para la indemnización de tan sólo cuatro trabajadores despedidos por la pasada Legislatura –tres de éstos serán además reinstalados–, debido a la evidente falta de estrategia en las negociaciones a fin de evitar estratosféricos laudos producto de demandas laborales al Congreso, mismas que han sido mal atendidas (Notisistema; 26/Nov/2015). No obstante, la gravísima magnitud del caso se ilustra si se toma en cuenta que el próximo año tendrán que ser reinstalados 12 trabajadores más, para los que se erogará un monto total de 18 millones de pesos (Mural; 20/Nov/2015); y que actualmente, el Congreso de Jalisco enfrenta 408 juicios laborales que amenazan con seguir la misma ruta (Mural; 19/Nov/2015).

Frente a la gravedad del caso, el polémico secretario general del Congreso fue cuestionado respecto de si la mejor solución no sería evitar y reducir los montos de futuras y millonarias indemnizaciones “a través de acercamientos con las partes involucradas” (El Diario NTR; 27/Nov/2015). El secretario general respondió que para emprender las negociaciones a efectos de disminuir los montos de éstas demandas era necesario que la Comisión de Administración avale un Acuerdo y fijara el margen de negociación (El Diario NTR; 27/Nov/2015).

No obstante, resulta que de acuerdo al artículo 106 del Reglamento de la Ley Orgánica del Poder Legislativo, es el Secretario General quien debe someter a la Comisión de Administración la aprobación de dicho Acuerdo, pues es él quien debe “coordinar previo acuerdo con la Comisión de Administración sus actividades (…) [y] someter a consideración de la Comisión de Administración las propuestas relativas al mejoramiento de los servicios y actividades del Congreso”. Entonces, ¿qué está esperando el Secretario General del Congreso para hacer lo que le corresponde y evitar la generación de laudos millonarios? Pero no hay que pedirle peras al olmo, no podía esperarse más de quien ha hecho del finiquito y la indemnización una auténtica filosofía de vida. Por ello es que ante la obvia falta de convicción para detener indemnizaciones millonarias, pretende “echarle la bolita” a la Comisión de Administración, y con actitud sobrada señala que existe suficiencia presupuestal en el Congreso para hacer frente al pago de estos laudos (El Diario NTR; 27/Nov/2015). Así que Reynoso Loza se dice preparado para dilapidar los 126 millones de pesos que dejó la pasada Legislatura para el pago de laudos (Mural; 18/Sep/2015). No era para más… Esperar una acción contraria sería –parafraseando a Allende– una contradicción hasta biológica en la trayectoria del secretario general... El “rey del finiquito” no podría mas que proponer, pagar, para seguir sangrando al erario. Tema en el que, efectivamente, acredita sobrada experiencia…

 

gabtorre@hotmail.com