Oportuno debatir la legalización de la mariguana

Ayer se inició el foro de consulta sobre la posibilidad de regulación legal de la mariguana. Un importante debate que, independientemente del resultado, es positivo que ocurra. Al respecto es oportuno contextualizar que 19 estados de la Unión Americana ya permiten el uso de la mariguana, pero exclusivamente para uso médico. En otros dos estados está despenalizado el consumo únicamente para uso personal. En 14 estados y el Distrito de Columbia está despenalizado el consumo personal de la mariguana y el uso médico de ella, sin embargo, sólo dos estados han legalizado la producción, distribución y venta de la mariguana tanto para uso recreativo como para uso médico. Los 12 estados restantes de la Unión Americana tienen una prohibición completa de ella, es decir, prohibición absoluta tanto para uso medicinal como personal.

De esta forma, los dos estados que han legalizado toda la cadena de comercio de la mariguana tanto para fines recreativos como medicinales, son Colorado y Washington; y en otros dos, Alaska y Oregon, se espera que la legalicen a finales de este año. En Colorado, por ejemplo, se permite vender legalmente hasta 28 gramos de marihuana para uso recreativo. La norma establece un impuesto del 25 por ciento por la venta de esa sustancia y, también, permite que cada persona cultive hasta seis plantas, con un límite de 12 plantas por familia. No obstante, se prohíbe el consumo de cannabis en lugares públicos. Hoy día, según una encuesta publicada el 8 de enero de 2014, por CNN, el 55 por ciento de los estadunidenses piensa que el consumo de la mariguana debería ser legal. Esto indica que al interior del principal país que impulsa la política prohibicionista (y en algunos casos hasta la financia) ocurre un cambio que pronto se tendrá que expresar en su política internacional.

Actualmente, existe toda una paradoja y contradicción legal en cuanto al tema de la mariguana en nuestro país. Por un lado se permite el consumo de mariguana en México, de cinco gramos para uso personal e inmediato, pero ¡no se dice dónde adquirirla! No obstante, quien la produce o transporta es un criminal. Aún más, en la fallida “guerra contra el narco”, emprendida por el sexenio anterior, pagamos a un precio muy alto el hecho de que el presupuesto en seguridad pública a nivel federal de 2006 a 2012 creció un 337 por ciento mientras que el presupuesto federal para educación sólo creció un 87 por ciento. El crecimiento del presupuesto destinado a su combate creció a la par del trágico número de homicidios violentos, de desaparecidos, de secuestros, de extorsión y de adictos en nuestro país. De este tamaño es la fallida estrategia de criminalizar la producción, distribución y venta de las drogas.

Vale la pena señalarlo, la legalización no se hace porque ésta sea buena para la salud, sino fundamentalmente porque su prohibición, que es un fracaso como política de salud pública en todos los países del mundo, ocasiona hoy más y mayores males al sumarse con ello un problema más delicado que es el de la inseguridad pública. La fallida política de la prohibición alienta que la venta de mariguana sea un negocio manejado por organizaciones criminales que se financian del rentable negocio que es, a la vez que produce delitos de mayor impacto, como el secuestro, la extorsión, homicidios violentos y robo patrimonial. Hemos llegado a un discurso hipócrita que nos cuesta muchas vidas, mientras que los principales destinatarios del narcotráfico (Estados Unidos) paulatinamente legalizan en varios estados la venta, producción y consumo. En tanto, la mojigatería nos mantiene en la triste posición de sólo aportar los muertos en todo este rentable negocio.

Como lo expresó el Dr. Rodrigo Borja, Doctor Honoris Causa por la Sorbona de París, “ya está perdida la guerra contra el tráfico de las drogas, que se ha convertido en este momento en el segundo mejor negocio del mundo, sólo después del tráfico de armas”… “Las utilidades son tan grandes para los cárteles de la droga que tienen todo el dinero del mundo, y ese dinero les sirve para alquilar presidentes, comprar ministros, sobornar jueces, amedrentar generales y apoderarse del planeta, que es lo que está ocurriendo”.

http://twitter.com/gabriel_torrese