El Fiscal General contra los “chismes”

una pena que el encargado de la seguridad y procuración de justicia en el Estado sea el primero en desacreditar los señalamientos hechos por el estudiante que fue testigo presencial del hecho.

Este domingo fue encontrado sin vida Ricardo de Jesús Esparza Villegas, de 23 años de edad, un estudiante de noveno semestre de la carrera de Ingeniería en Mecatrónica, del Centro Universitario de los Lagos (CULagos), de la Universidad de Guadalajara. Ricardo partió el pasado sábado de CULagos con aproximadamente 80 compañeros más de este Centro Universitario, quienes viajaron en dos autobuses rumbo a Guanajuato para acudir al Festival Internacional Cervantino (Milenio; 22/Oct/2014). Ese mismo día, 18 de octubre, los estudiantes arribaron a Guanajuato aproximadamente a las 16 horas. Daniel, compañero de Ricardo, señala que poco después de llegar a Guanajuato, alrededor de las 17:30 horas, se dirigieron a “una plaza frente a un restaurante llamado El Potro Loco. En la plaza se encontraba una fuente con una estatua de un charro a donde permanecimos dos horas aproximadamente”. Posteriormente, según señala Daniel, mientras que Ricardo fue a un baño, que se encontraba a unos 70 metros de donde se encontraban sus demás compañeros en la plazoleta, a Daniel y a otro compañero los empezaron a revisar policías, al momento de llegar Ricardo y después de observar el hecho les dijo a sus compañeros “vámonos que se quieren poner perros los polis”. Intentaron irse, señala Daniel, y Ricardo “tomó su mochila y comienza a retirarse del lugar, a unos pocos pasos lo intercepta un oficial que lo toma del cuello, junto con otro oficial se lo lleva, mientras que a mí no me dejen acercarme”, expresó Daniel (Mural; 22/Oct/2014).

Después, sus compañero, acudieron a buscarlo a las diferentes estaciones policiacas de la Ciudad, pero en ninguna pudieron darles datos de su amigo. Sin tener éxito en la búsqueda, los jóvenes estudiantes creyeron que los policías posteriormente lo habían dejado en libertad, y pensaron que si no respondía su teléfono, era porque seguramente lo tenía descargado. Esperaron el día siguiente, para verse todos a las seis de la mañana del domingo en la Central Camionera, pues anteriormente habían acordado que esa sería la hora y punto de reunión en caso de que algunos decidieran apartarse del grupo. No obstante, la historia volvía a repetirse, llegaron al punto de encuentro y seguían sin tener noticia alguna de su amigo, por lo que decidieron acudir de nueva cuenta a las comandancias de la ciudad donde les informaron que habían encontrado a una persona sin vida con las mismas características que definían sus compañeros (MILENIO; 21/Oct/2014).

Un trágico y lamentable suceso que ha dolido e indignado a la sociedad jalisciense y en particular a la comunidad universitaria, pues las declaraciones de su compañero vienen a reafirmar nuestra percepción de que vivimos en el peor de los mundos, pues como señala muy atinadamente el Rector General de nuestra Casa de Estudios, Tonatiuh Bravo Padilla, estos “son hechos muy lamentables, [que] vuelven a configurar el patrón de que el ciudadano en manos de la policía es donde más inseguro está, donde más incierto es su paradero” (El Informador; 22/Oct/2014).

No obstante, resulta muy lamentable, como ya es costumbre, las declaraciones del Fiscal General del Estado de Jalisco, que vino a avivar aún más la legítima desconfianza en las autoridades. Para el Fiscal General, Luis Carlos Nájera, la declaración del Rector de CULagos, Armando Zacarías (fundada por los señalamientos de los estudiantes que atestiguaron el suceso), sobre el presunto “levantón” de Ricardo Esparza, es puro “chisme”. Una declaración que al Fiscal general lo retrata de cuerpo entero. En entrevista mencionó a la prensa: “El único señalamiento en ese sentido es el de, hasta donde yo sé, del rector de Lagos, que dice que unos jóvenes dijeron [nótese la referencia, “dice que dijeron”] que habían sido detenidos en Guanajuato, y te lo vuelvo a repetir, si ustedes se basan en chismes [la prensa], en aseveraciones, bueno, pues tristeza” (MILENIO; 22/Oct/2014). Para el fiscal, lo publicado en la prensa se reduce a “chismes”. Esta es la estatura de quien tiene a cargo la seguridad de los jaliscienses. Una pena que el encargado de la seguridad y procuración de justicia en el Estado sea el primero en desacreditar los señalamientos hechos por el estudiante que fue testigo presencial del hecho, cuando ni siquiera ha rendido su declaración ante las instancias correspondientes. 

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