Con Emilio, el gobierno y PMC se hace de la “vista gorda”

La iniciativa de panistas jaliscienses de expulsar de su instituto político al ex gobernador Emilio González Márquez, amerita otras reflexiones. Resulta un contrasentido que un partido de tradición democrática como el PAN, decida expulsar de sus filas al ex gobernador por “alta traición” y no por el sinfín de lesivos atracos perpetrados durante todo su sexenio, que están ampliamente documentados, tanto por los medios de comunicación, como por autoridades competentes en la materia: Contraloría del Estado y Auditoría Superior de la Federación. La triste moraleja de ello nos dice que es más grave la “alta traición” al Partido (una valoración moral difícil de acreditar, que se reduce a un tema meramente estatutario), que el mismísimo daño al patrimonio de Jalisco y las reiteradas violaciones a la Ley que ello supone.

Si bien es cierto que el Reglamento sobre Aplicación de Sanciones del Partido Acción Nacional prevé como causal de expulsión la “realización de actos de deslealtad al Partido”, también determina como causal “la comisión de actos delictuosos”, así como “la comisión de actos de pública inmoralidad y deshonestidad” (Art. 16 y 32). ¿Dónde se invoca esta causal para expulsar a Emilio, protagonista del Sexenio de la Corrupción?

El principal beneficiado de la iniciativa sancionatoria del PAN contra Emilio, es el PRI. Pero, ¿qué pasaría si el PAN decide expulsar a Emilio no sólo por “alta traición” al Partido, sino por los sonados actos de corrupción en su gobierno? Vaya jaque mate en el que metería al gobierno del estado. El hecho de que el PAN expulsara por corrupto a Emilio, dejaría al gobierno de la “alternancia” en una posición de absoluta evidencia. Habría un cuestionamiento que asomaría para cualquiera: ¿cómo es posible que el PAN sancione en la medida de sus facultades la corrupción de Emilio, y el gobierno priista siga haciéndose el de la “vista gorda”? Sin duda, el costo político que el gobierno de Jalisco asumiría por mantener en la impunidad a Emilio pasaría a ser altísimo.

Es paradójico que Emilio González encuentre mayores y mejores aliados fuera de casa (PRI y PMC), que dentro de ella (el PAN). El PRI por brindarle protección al gobernante jalisciense más corrupto de su historia reciente, sobre el que no pesa una sola denuncia (en contra de él) debido a la protección que recibe del gobierno, y PMC por darle cabida a sus familiares y cuadros más allegados en su estructura. Asunto que es evidente e innegable. Así que el gobierno de Jalisco y PMC alientan la corrupción, al mantener a Emilio González hoy en día, en una insultante impunidad…

 

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