Diputados y a la vez ¿candidatos?

Explícitamente la legislación electoral mexicana no obliga a un diputado local a separase del cargo para dedicarse de lleno a su campaña. Pero la nueva Ley General en Materia de Delitos Electorales (LGMDE) define las prohibiciones para cualquier servidor público durante un proceso electoral, mismas en que irremediablemente incurrirían los que hoy pretenden hacer campaña y mantenerse como diputados en activo en el Congreso del Estado. Revisar esto es oportuno debido a que algunos legisladores del PAN, como todos los de Movimiento Ciudadano, se niegan a separarse del cargo para dedicarse de lleno a sus campañas.

La LGMDE, en su artículo 3ro, Fracción V, define como servidor público a toda persona que desempeñe un empleo, cargo o comisión de cualquier naturaleza en la función pública, incluyendo naturalmente a los diputados locales entre la larga lista de cargos que contempla bajo este concepto. Posteriormente, en el artículo 11 de la LGMDE, donde se señala lista de prohibiciones a las que se sujetará todo servidor público en campaña, destacan la siguientes: 1) coaccione o amenace a sus subordinados para que participen en eventos proselitistas de precampaña y campaña; 2) destine, utilice o permita la utilización de manera ilegal de fondos, bienes o servicios que tenga a su disposición, en virtud de su cargo, para el apoyo o perjuicio de un candidato o partido; 3) proporcione apoyo o preste algún servicio a un partido o candidato sea que lo haga por sí mismo o a través de sus subordinados en horarios laborales; y 4) solicite a sus subordinados, por cualquier medio, aportaciones de dinero o en especie para apoyar un candidato o partido político. Al funcionario público que incurra en las prohibiciones anteriores, se le imputarán de “doscientos a cuatrocientos días multa y prisión de dos a nueve años”.

El punto más vulnerable, de entre las acciones tipificadas en la ley para un servidor público en campaña (los diputados aferrados), sería justamente el referente al punto 3 anteriormente citado. Mientras sean diputados (y no pidan licencia), serán funcionarios públicos de lunes a domingo, que como a la vez serán candidatos oficialmente registrados, estarán en su calidad de funcionarios y candidatos a la vez, mientras realizan actividades proselitistas…  Aún más, la Constitución local como federal establecen en el sistema de nulidades de una elección, la utilización de recursos públicos en campaña, algo que perfectamente encuadrará en todos los puntos antes señalados, especialmente tratándose de candidatos que a su vez son diputados en activo, del Congreso de Jalisco.

 

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