¿Debe debatirse la legalización de la mariguana?

Resulta interesante que se abra el debate y expongan los argumentos, datos y opiniones de los diversos sectores de la sociedad.

En 2009, la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia (curioso el nombre, con esta asociación entre drogas y democracia) se planteaba ya como “urgente” la redefinición de la estrategia latinoamericana frente a la mariguana, con tres acciones. Primero, evaluar la despenalización del consumo de la mariguana. Segundo, una política de salud para adoptar medidas de prevención e información, así como nuevas formas para tratar a los adictos. Tercero, las acciones de los estados para enfrentar al crimen organizado, para evitar que continúen infiltrándose en las instituciones de los gobiernos democráticos.

En entrevista sobre la despenalización de drogas, el Dr. Rodrigo Borja, Doctor Honoris Causa por la Sorbona de París, la Universidad de Buenos Aires, la Universidad de San Andrés de Bolivia, University of North Carolina en Asheville, Estados Unidos; la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina; la Universidad Tecnológica de Santiago, República Dominicana; y la Universidad Ricardo Palma de Lima, fue tajante con interesantes conclusiones. Señaló que “ya está perdida la guerra contra el tráfico de las drogas, que se ha convertido en este momento en el segundo mejor negocio del mundo, sólo después del tráfico de armas”. La industria de la droga ha relegado a un tercer lugar al industria petrolera, de ese tamaño es ya el problema que genera una prohibición que no inhibe el consumo, pero sí alienta el negocio del crimen organizado y la terrible estela de delitos colaterales que hoy laceran las sociedades.

El politólogo y jurista apunta que “las utilidades son tan grandes para los carteles de la droga que tienen todo el dinero del mundo, y ese dinero les sirve para alquilar presidentes, comprar ministros, sobornar jueces, amedrentar generales y apoderarse del planeta, que es lo que está ocurriendo”. Una práctica bien conocida y reconocida entre sociedad y autoridad, donde todos saben quiénes presumen ser los jefes de este jugoso negocio, pero no hay autoridad o poder capaz de enfrentarlos.

Finalmente, Borja sentencia que “la juventud (legalizándose la droga) ya no verá en la prohibición de la droga, el atractivo de lo prohibido. Lo prohibido tiene para la juventud una gran atracción. Si la droga pasa a ser ya de consumo regulado, desaparecerá este atractivo para la juventud”. Tal vez es ésta la afirmación más discutible, no obstante, la reflexión lógica pareciera impecable.

Robert Gable, en “The Toxicity of Recreational Drugs” (American Scientist, 2006), afirma que los daños de la mariguana son significativamente inferiores a los del tabaco o el alcohol o a los de muchos medicamentos legales. Al respecto ofrece los siguientes datos: “El alcohol, por ejemplo, puede matar con una dosis 10 veces superior a la efectiva. En otras palabras, si con dos copas uno puede lograr un estado de alegría, 20 pueden matarlo a uno, en una hora. En cambio se piensa que se necesitarían mil o más dosis de mariguana por arriba de la dosis efectiva para matar a un consumidor, y digo se piensa porque nadie sería físicamente capaz de fumar más de mil cigarrillos de Cannabis en una hora”.

Según los resultados de la “Primera Encuesta realizada a Población Interna en Centros Federales de Readaptación Social (2012)”, estudio realizado por el CIDE en Centros Penitenciarios Federales, “En los centros penitenciarios federales el delito contra la salud”, es el principal delito, por concurrencia, de los internos: 60.2%. Destacan que el 58.7% de la población penitenciaria en reclusorios federales fue detenida por la venta o producción de drogas, específicamente la mariguana. Si se legalizara la mariguana, tendríamos una considerable reducción en la condición de hacinamiento que padecen centros penitenciarios mexicanos federales.

No perdamos de vista que el cannabis sigue siendo la sustancia ilícita más consumida en el mundo. En abril de 2009, el Congreso de la Unión aprobó la despenalización del consumo mínimo -en todo el país-. No obstante, la eventual despenalización del consumo de la mariguana, es de competencia federal, no local, como lo refirió Miguel Ángel Mancera. A pesar de esto, resulta interesante que se abra el debate y expongan los argumentos, datos y opiniones de los diversos sectores de la sociedad.

http://twitter.com/gabriel_torrese