Ciudad ¿Creativa? Digital

El 31 de enero de 2012, el ex presidente Felipe Calderón anunció oficialmente que Guadalajara fue elegida sede para convertirse en Ciudad Creativa Digital (CCD). Entonces se proyectó que CCD tuviera una inversión aproximada de 15 mil millones de dólares a largo plazo y que requeriría de un monto de 10 mil millones de pesos para su construcción total, al ocupar 380 hectáreas en la zona del Parque Morelos. Asimismo, se contempla que CCD generaría 30 mil empleos en 10 años y 15 mil empleos especializados en 15 años. La CCD detonaría la apertura de 550 nuevos negocios en la zona.

El 21 de agosto, ante la incompetencia e irregularidades que mantienen detenido el inicio de obras en la CCD y para asegurar sacar adelante este proyecto, el gobierno federal cambió al presidente de la Asociación de CCD, Octavio Parga Jiménez (al frente del proyecto desde Emilio González Márquez) y metió a Francisco González Díaz, director de ProMéxico, quien es hombre cercano al secretario de Economía a nivel federal. Idelfonso Guajardo, secretario de Economía, señaló sin tapujos “el mensaje que está implícito, es el compromiso que estamos dando (desde el Gobierno Federal) con Jalisco para meter el acelerador al proyecto de Ciudad Creativa Digital”.

¿Pero qué tan importante es la creación de CCD hoy día? A efectos comparativos, vale la pena recordar el caso de Irlanda. En 2003, creó y lanzó el proyecto Digital Hub, convirtiéndose hoy día en sede de 160 empresas de tecnología y de la industria digital, incluyendo a empresas de gran renombre como Amazon, PopCap Games, Havok, Daft, entre otras. Como consecuencia de ello, Irlanda se ha convertido en el Silicon Valley de Europa y es, hoy por hoy, el mayor productor, diseñador y exportador de videojuegos en el mundo, ya que el 38 por ciento de la inversión estadounidense en Europa recae en Irlanda y el 40 por ciento de los fondos de inversión en el mundo están basados en ese país.

Por estas fechas ya debiera estar por concluir la primera fase de construcción de la CCD. Debiéramos tener ya un Centro de Innovación para el Aceleramiento del Desarrollo Económico; un Centro de Software con capacidad para 20 empresas; un Centro de Negocios; un Centro de Datos (“que supuestamente existe, pero no está permitido ver”), una incubadora de empresas; y dos edificios para empresas anclas. No obstante, este proyecto se encuentra entrampado entre intereses de oficiosos gestores de obra y coyotes, que mantienen hoy a la CCD como un barril sin fondo. Paradójicamente, en el proyecto de la Ciudad Digital, lo que se acusa ausente es, justamente, la creatividad…

 

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