Ciudad Creativa Digital, un barril sin fondo

A pesar de los millones y millones gastados en la Ciudad Creativa Digital se pospone una y otra vez el inicio de las obras.

En 2013 el presupuesto de Jalisco contempló 200 millones de pesos (mdp) para el desarrollo de la primera de cuatro fases de la Ciudad Creativa Digital (CCD). De igual manera, el Ayuntamiento de Guadalajara tenía contemplada una inversión de 20 millones de pesos para su arranque en 2013. El 31 de agosto del mismo año se anunciaba la aportación de un millón de dólares por parte del Banco Mundial para la construcción de CCD. Pero extrañamente, a la fecha, todo este dinero etiquetado desde 2013, no alcanzó para colocar un ladrillo, pues no se ha construido absolutamente nada. Eso sí, prestos a contratar estudio tras estudio a precio de oro, sin ofrecer mayor resultado.

A la larga lista de irregularidades en este “elefante blanco” se suma que el anterior presidente de la Asociación Civil de CCD, Octavio Parga, supuestamente gastó 40 millones de pesos en un Centro de Datos que nadie conoce, pero lo peor de todo, nadie puede conocer (Mural; “Gastan 40 mdp sin creatividad”; 2/Sep/2014). Según documentó Mural este 1 de septiembre, no se permite el acceso al lugar donde supuestamente se encuentra ubicado el Centro de Datos (Belén 131, Centro). Empresas creativas, que se supone deberían utilizarlo, han señalado que no tienen permitido el acceso ni siquiera para conocerlo, mucho menos utilizarlo.

Según publicó Mural (2/Sep/2014), las primeras obras de construcción quedarán a cargo de Juan Carlos Uranga, que dejó su cargo después de que se supo que solicitaba kilos -millones de pesos- a cambio de la apertura de casinos y permisos. A través de la empresa Balken -de la que es socio Uranga- se edificaría la infraestructura, instalaciones y pavimentación del polígono de los complejos de CCD, por un monto de 36.5 millones de pesos (kilos), de los cuales ya se le han pagado poco más de 18 “kilos”. El pasado 9 de abril se pagaron poco más de 4 millones a la firma Tacher Lichi Alberto, como contratista de obras públicas (de un total de 13.6 mdp por pagar). Este 25 de abril se entregó al fideicomiso de Ciudad Creativa 10 millones de pesos más. Sin embargo, aunque desde abril de este año se han destinado poco más de 22 millones de pesos para obra pública, a la fecha, no se ha consolidado nada.

A pesar de los millones y millones gastados en la Ciudad Creativa Digital se pospone una y otra vez el inicio de las obras. El entonces presidente de la Asociación Civil de CCD, Octavio Parga, había señalado que a finales de 2013 iniciarían las obras. Después, el 27 de enero de 2014, el gobernador señaló que “en cuestión de días” se iniciaría la construcción del primer complejo. Este 31 de julio, Mauricio Navarro, presidente del Fideicomiso de CCD señaló que en septiembre iniciarían ahora sí las obras, no obstante, al parecer tampoco pasará nada porque Francisco González, el nuevo presidente de la A.C. de Ciudad Creativa, señaló, sin especificar, que hasta 2015 comenzará a construirse la primera fase del proyecto. 

El 26 de julio de 2013, La JornadaJalisco reportaba que el proyecto de CCD mostraba un 70 por ciento de avance y que sería terminado en octubre para iniciar las licitaciones y construcción. Empero, Mauricio Navarro, presidente del fideicomiso de Ciudad Creativa Digital, declaró este 1 de septiembre a la Mesa de Redacción de El Informador, que el proyecto lleva un avance de 80 por ciento. Es decir, ¡en 13 meses el proyecto sólo ha avanzado 10 por ciento! A estas marchas, en 2016 apenas se terminaría el proyecto ejecutivo.

Los “negocios al estilo Jalisco” sólo han servido para enriquecer funcionarios y empresarios corruptos con “magnos proyectos” que se mantienen en el papel. Para ejemplo están Iconia-Puerta Guadalajara, prometido como el gran proyecto que detonaría el Oriente de Guadalajara, del que nada se ha construido con la complicidad de las autoridades municipales. Chalacatepec, bautizado como “El nuevo Cancún”, que desfalcó el fondo de pensiones de los trabajadores y enriqueció funcionarios y empresarios. En 2012 arrancó otro negocio “al estilo Jalisco”, llamado Ciudad Creativa Digital, que supuestamente sería el “Silicon Valley” de México y América Latina. A la fecha constituye un verdadero “barril sin fondo” para beneplácito de coyotes y gestores de obra.

http://twitter.com/gabriel_torrese