Semillas de conciencia

Las cosas que importan

¿Y si no tuvieras que ir a ningún lado para conocer la verdad..? ¿Y si pudieras descubrir de pronto, que has estado buscando la sabiduría en sitios lejanos? ¿O en complicadas formulas?

Si te detuvieras un instante, sabrías que nada de eso conduce a la plenitud.

Y que el verdadero sentido de tu vida está en entrar más veces a ese cuarto,  donde yace tu abuela enferma...

En valorar los pasos cansados de tu madre en sus sandalias gastadas.

¿Qué será de ti cuando ya no los escuches..?

En darte el tiempo de visitar a la vieja tía.

En detenerte a escuchar lo que dice tu padre... quien probablemente lleva años intentando conseguir tu atención.

En todas esas cosas que, estúpidamente, comenzamos a valorar cuando ya no están.

Serías verdaderamente feliz...

Si invirtieras más tiempo en observar los dibujos de tus hijos

y menos a tu computadora y tu planeación semanal.

¿Sabes porqué es mas sabio ese niño que tu biblioteca?

Porque todos tus libros juntos no pueden darte lo que el te da:

te está enseñando cómo se le hace para ser feliz, con las cosas más simples.

¿Eres de los que piensan que el éxito y la felicidad llegaran un día en el futuro, si te esfuerzas lo suficiente? Si es así, eres uno más de los grandes engañados... de los grandes confundidos.

De aquellos que descubrirán con tristeza, que la felicidad consistía en empujar labicicleta de tus niños pero que  tú estabas muy ocupado haciendo dinero.

Qué el éxito era ser el superhéroe de tu hija arreglando sus muñecas y dandole vueltas hasta marearla... Pero no tenías tiempo.

Y para cuando te das cuenta de eso, tus hijos ya crecieron. O incluso ya se fueron...

Necesitas dejar de creer que tu agenda y tus complejos proyectos,  y tus pendientes,  te están llevando a una Gran Misión. La felicidad no está allá afuera.

¿Sabes que si no le  pones atención a esas cosas que tú tomas como tiempo perdido, estarás echando por la borda tu verdadero propósito ?

Basta. No busques más! No compres más libros. Ya no vayas a más cursos. No sigas buscando afuera lo que la vida ya puso en tus manos.

Alguien olvidó decirnos que la vida era esto.

A alguien se le olvidó que la educación debería, antes que nada, enseñarnos a hacer estas cosas... A descubrirlas como el verdadero sentido y propósito de vida. Porque a esto es a lo que venimos. El resto, llega por añadidura. Estas; verdaderamente son... Las Cosas que Importan.