Semillas de conciencia

Un amor imperfecto


Ama la imperfección; acepta tu naturaleza. Ve el pasado como algo que no podía ser de otra manera. Diste lo que pudiste. No es tanto perdonarte, es aceptarte. El tiempo que no tuviste para dar, las palabras que no dijiste, las cosas que no hiciste… así está bien. Amar no es un concurso. No tenía por qué ser perfecto.

Tal vez digas que algo faltó… que si hubieras insistido un poco, que si hubieras sido menos egoísta, que si hubieras adivinado...

Basta! No te exijas cosas sobrehumanas. Dítelo a ti mismo, que te perdonas, que ya no importa. Hiciste lo que tu corazón te alcanzó a decir. Fue lo correcto. No te persigas. Si no alcanzaste a hablar antes de que partiera, si fue demasiado tarde...entiende algo; tenemos derecho a enojarnos. No fue tu culpa que  muriera. Dios no usa la muerte como castigo. Deja de pensar locuras.

Creer que debiste presentir que moriría, es jugar a ser Dios. Ya basta. Has ido demasiado lejos con tus sentimientos de culpa. Si te preocupa el karma, relájate. Con el tiempo que llevas castigándote por el pasado, ya tienes saldo a favor. 

Equivocarse es un lujo. Somos la envidia de los ángeles. Si estás leyendo esto, es porque no te ha fulminado rayo. Entonces tus errores no son tan graves. Los últimos ángeles que se equivocaron, aún siguen esperando un juicio. Y ni a ti, ni a mí, nos miden con esa vara. Eso es  una ventaja.

No te culpes por el que decidió irse de tu vida. Estarte preguntando ¿en qué fallaste?, entre otras necedades, te convierte en un egocéntrico insoportable. El universo no gira en torno a ti. La gente a veces se marcha. No necesitas darle pretextos. Tienen derecho a irse. Pero eso no paraliza tu vida. No todas las personas que tocan tu vida vienen a quedarse a tu lado. A veces solo venían a enseñarte algo.

No siempre se harán viejitos juntos, ni verán crecer a los nietos. Eso puede sonar romántico pero… el universo no te firmó ninguna garantía.

Dale la vuelta a la hoja. La Laguna Azul es una maravillosa película, pero… es eso; una película.

Disfruta la vida. Amaneciste y es maravilloso. Puedes ver a colores, sentir la brisa, caminar a mil sitios, arrullarte con las olas, quedarte mudo ante una noche estrellada, mirar crecer a tus hijos, y ver volar a los pájaros... Si esos regalos te fueron dados, entonces no hay deuda.

 Es momento de hacer las paces con el Gran Juez; tu propia conciencia. Reconcíliate contigo mismo. Sin manzana, ni paraíso, ni serpiente. Sin diablo y sin juicio. Sin jinetes, ni fuego, ni plagas. Sin pecado y sin condena. La imperfección es el mejor de los Dones: te permite ser mejor.