Semillas de conciencia

Abandonarse al libre flujo de los acontecimientos

Hay veces que necesitas hacer un alto y voltear a ver tus pasos en la arena. Mirar hacia delante y reconsiderar si tu andar coincide con los caminos naturalmente trazados. Andar y andar sin revisar la ruta de vez en cuando, solo conduce al extravío. No puedes ir por la vida con tu bandera en alto y sentir que representa al universo. No poseemos la verdad absoluta. No puedes viajar por el mundo esperando que todo a tu paso se pliegue a tus expectativas. La humildad de reconocer que no lo sabes todo, te da cautela y te mantiene a salvo.

Tu ruta no es la de la gente. Tu visión no es un filtro universal. Acepta que no lo sabes todo. Que de hecho estamos preparados para muy pocas cosas. Abandónate al libre flujo de los acontecimientos. Respeta la libertad de la gente para pensar y sentir y decidir. Porque no hay mayor desgaste de tu energía que intentar ser quien no eres. Y tratar de cambiar a otros.

El universo está lleno de cosas incomprensibles. Por lo menos para los humanos de la tierra. Nosotros mismos no hemos acabado de comprendernos. Y cada cosa. Por difícil que parezca, posee un sitio y una razón. Incluso lo aparentemente caótico.

Por eso elige un camino de paz. Reconcíliate con la realidad. Déjala operar en ti. No te resistas. No puedes vivir todo el tiempo en pie de lucha. La vida no es eso. El conflicto no necesita ser el pan de cada día sobre tu mesa. No te la puedes pasar nadando corriente arriba. No eres un salmón. Ni el salmón hace eso toda su vida. Solo es una etapa.

La vida tiene pruebas. Momentos para pelear por lo que amas. Con uñas y dientes. Esforzarte para no dejar de ser tú. Para inspirar. Para ser el catalizador que otros necesitan. Pero eso no puede durar siempre. La vida no es un eterno conflicto. Si llevas mucho tiempo esforzándote y luchando, insistiendo, tratando de convencer e imponer, sin duda, algo dentro de lo que haces está completamente fuera de lugar y carente de sentido. Tu destino es ser feliz. No vivir en mil batallas. No se trata de redimir, sino de inspirar.

Habrá noches en vela. Cierto. Pero no puedes permanecer siempre despierto, intentando descifrar el mundo. Ni la cabeza de la gente. Suelta. Deja que las cosas retomen sus cauces. Muy pocas cosas en el universo caen realmente en tu círculo de influencia. Dedícate a ellas. Y lo que está afuera que te resulte incomprensible, es la oportunidad para inclinar tu cabeza ante esa maravilla que llamamos vida. Profundamente misteriosa y compleja. Pero fascinante en definitiva. Siéntete dichoso de haber sido incluido en ella.