Paideia Política

Periodismo y democracia en México

El periodismo surge con el objetivo de hacer del conocimiento de los individuos lo que sucede en su entorno. La difusión de información es un ejercicio que aporta elementos para que la ciudadanía valore el funcionamiento de las instituciones y de los actores políticos. Por esta razón, la función informativa de los periodistas en la construcción de una sociedad democrática es fundamental.

En México, cada 4 de enero se conmemora el Día del Periodista. La fecha se estableció en memoria de Manuel Caballero, un destacado periodista que falleció ese día y mes, pero de 1926. La ocasión es propicia para reflexionar sobre las condiciones de trabajo de ese gremio, que por momentos parecen vivir una regresión generalizada en nuestro país. Esa es una señal de alerta.

La violencia y las prácticas represivas que persisten en nuestro sistema político convierten a esta profesión en un ejercicio riesgoso en diversas regiones del país. La violencia en contra de periodistas se ha extendido por todos los estados de la República Mexicana, particularmente en Veracruz, donde se registra el mayor número de agresiones al gremio periodístico.

Según datos de Freedom House, en México la prensa no es libre. Esta afirmación se debe a que la violencia en contra de los periodistas es real y muchas veces queda impune. Además, de acuerdo a las organizaciones Artículo 19, Comité de Protección a Periodistas y Reporteros Sin Fronteras, en 2016 se registraron 10 asesinatos de comunicadores. Según la última, nuestro país es el más letal de América Latina para los periodistas. En 2014 ocupó el lugar 152 de 180 en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa. La situación actual es equiparable a la de países como Afganistán, Irak o Siria.

La vulnerabilidad de los periodistas hace evidente que nuestra libertad de expresión es limitada y que las instituciones gubernamentales son incapaces de garantizar condiciones de seguridad a estos profesionistas. Los ataques a la libertad de expresión y al periodismo son obstáculos para consolidar la incipiente democracia mexicana.

Por esta razón, es prioritario demandar a las instituciones políticas fortalecer los mecanismos de protección a la actividad periodística. Es urgente que las libertades de expresión y de prensa, garantizadas en nuestra Constitución, sean protegidas por el Estado mexicano. La consolidación de nuestro sistema democrático es impensable sin un ejercicio periodístico libre.