Paideia Política

Simulación en el Sistema Estatal Anticorrupción

La corrupción es un flagelo que limita el desarrollo. Es un fenómeno que tiene muchas variantes. Una de las más generalizadas es el soborno, que representa la posibilidad de que unos pocos se enriquezcan rápidamente, a costa de sectores sociales que generalmente son los más vulnerables.

Apenas antier, Transparencia Internacional publicó una encuesta, según la cual 51 por ciento de los mexicanos pagó sobornos en 2016, la cifra más alta de América Latina. Por eso llama la atención que a nivel federal y a nivel local se le dé tan poca importancia al combate a la corrupción.

Un ejemplo de ello es la convocatoria para integrar el Comité de Participación Ciudadana del Sistema Estatal Anticorrupción (SEA) en nuestra entidad. Apenas fue publicada el 25 de septiembre y, sin mayor difusión, se entregaron documentos del 2 al 5 de octubre, con números poco alentadores para un estado tan poblado y con graves problemas de corrupción.

El número de aspirantes solo llegó a 52. El martes 10 se conoció la lista de 15 finalistas, de los cuales cinco son ex consejeros del IEEM, todos cercanos al PRI y al gobierno del estado: Samuel Espejel (1996-1998), José Martínez, Policarpo Montes de Oca y Juan C. Villarreal (2009-2014), y Palmira Tapia (2014-2017). Dos de los aspirantes mejor calificados quedaron fuera: Cecilia Cadena, investigadora de El Colegio Mexiquense, con 26 publicaciones sobre problemas de nuestro estado; y Oscar Diego, investigador de la UAEMEX, especialista en temas de ética y combate a la corrupción.

Basta revisar la lista final para darse cuenta del plan oficial respecto al SEA. El gobernador actual trata de colocar a personas afines, incluso a Ricardo Joya, que estuvo en su campaña. ¿Alguien puede creer que se combatirá la corrupción con personas caracterizados por su apoyo al sistema? ¿Será posible que Montes, conocido por sus negocios en el IFE; Villarreal, famoso por su derroche presupuestal en el IEEM, o Tapia, célebre por el manejo opaco del conteo rápido y los resultados preliminares en la última elección local, llegado el momento sancionaran a los que han servido?

¿Aún será posible construir un SEA con autoridad moral para castigarla? La sabiduría popular dice que lo que mal empieza, mal acaba. Así comenzó este proceso de selección. Quisiera ser optimista, pero el panorama es sombrío. Poner el combate de la corrupción en manos como las descritas sería poner a la Iglesia en manos de Lutero.